El Senado de la República publicó una iniciativa para reformar la Ley General de Cultura Física y Deporte y establecer que las asociaciones deportivas profesionales con dos o más categorías cuenten con un mecanismo permanente de ascenso y descenso. La propuesta tendría impacto directo en la estructura de la Liga MX y la Liga de Expansión, aunque sus disposiciones no se limitarían al fútbol.
El proyecto, impulsado por el senador Clemente Castañeda, de Movimiento Ciudadano,
plantea incorporar el mérito deportivo como principio obligatorio para las asociaciones deportivas nacionales. La propuesta todavía deberá recorrer el proceso legislativo, por lo que su publicación no significa que el ascenso y descenso ya haya regresado al fútbol mexicano.
Uno de los cambios centrales se encuentra en el artículo 50 de la Ley General de Cultura Física y Deporte. La iniciativa establece que cuando existan dos o más divisiones dentro de una misma estructura profesional deberá existir un mecanismo que permita el movimiento de clubes entre categorías.
De acuerdo con el documento difundido, los resultados deportivos tendrían que ser el criterio principal para determinar si un equipo asciende, desciende o permanece en una categoría. Las reglas también tendrían que ser objetivas, claras, transparentes y públicas, además de mantenerse sin modificaciones durante el periodo para el que fueron aprobadas.
La propuesta señala además que las federaciones no podrían establecer barreras de acceso injustificadas que impidan la entrada de nuevos competidores o generen ventajas permanentes para los clubes que ya forman parte de una división profesional.
El proyecto establece que los movimientos entre categorías deberían determinarse al finalizar cada campeonato, torneo o temporada con base en los resultados obtenidos dentro de la competencia. Las propias asociaciones conservarían la facultad de diseñar sus mecanismos, siempre que respeten los principios establecidos en la legislación.
La iniciativa también contempla obligaciones de rendición de cuentas. Las asociaciones deportivas tendrían que participar en reuniones convocadas por dependencias federales y el Congreso de la Unión, además de presentar informes relacionados con el cumplimiento de las nuevas disposiciones.
En caso de que la reforma sea aprobada y posteriormente publicada en el Diario Oficial de la Federación, entraría en vigor al día siguiente. A partir de entonces, las asociaciones deportivas nacionales contarían con 90 días para adecuar sus estatutos y reglamentos.
Los torneos que estuvieran en desarrollo conservarían las reglas con las que comenzaron. El mecanismo de ascenso y descenso tendría que aplicarse, como máximo, desde la primera temporada completa que inicie después de concluir el periodo de adaptación. La Conade sería responsable de verificar que las federaciones ajusten sus reglamentos a las nuevas disposiciones.
La iniciativa deberá ser analizada en comisiones y posteriormente, en caso de obtener un dictamen favorable, tendría que avanzar por las distintas etapas previstas en el Congreso antes de convertirse en ley.
Por ahora, el documento abre formalmente la discusión legislativa sobre el sistema de competencia del deporte profesional mexicano. En el caso del fútbol, una eventual aprobación obligaría a establecer un mecanismo de ascenso y descenso entre sus categorías bajo criterios de mérito deportivo, pero el formato actual de la Liga MX permanece sin cambios mientras la reforma no sea aprobada y entre en vigor.

