Dieter Villalpando, actual jugador del Tepatitlán de la Liga de Expansión MX, quedó envuelto en una nueva polémica después de que fueran difundidas conversaciones en las que solicita ingresar a grupos privados de apuestas deportivas y reconoce haber realizado apuestas mientras se mantiene como futbolista profesional.
El caso tomó fuerza el 2 de septiembre, cuando el tipster y creador de contenido Cristian Rey publicó capturas de pantalla de conversaciones que atribuyó al exjugador de Chivas, en las que Villalpando presuntamente llevaba más de un año solicitando acceso a sus grupos privados de pronósticos y apuestas.
La situación rápidamente generó cuestionamientos debido a que el mediocampista continúa en activo y actualmente forma parte del Tepatitlán en el Apertura 2026.
De acuerdo con las publicaciones de Cristian Rey, Villalpando había insistido en distintas ocasiones para ingresar a sus grupos, espacios en los que el tipster ofrece recomendaciones, conocidas como picks, para realizar apuestas deportivas.
El conflicto escaló después de que una recomendación gratuita compartida por Rey no resultara ganadora. Según las capturas difundidas, Villalpando le reclamó por la apuesta perdida y posteriormente ambos protagonizaron un intercambio de insultos.
Fue entonces cuando Rey hizo públicas las conversaciones y etiquetó directamente a la Liga de Expansión MX, solicitando que revisara la situación del futbolista. En otros mensajes exhibidos, Villalpando reconoce haber realizado apuestas en varias ocasiones y también hace referencia a jugadas perdidas anteriormente. El propio jugador ha reconocido su gusto por apostar, aunque ha sostenido que no lo hace en partidos de fútbol, sino en otras disciplinas deportivas.
La normativa internacional establece que jugadores, árbitros, oficiales y otras personas vinculadas profesionalmente al fútbol tienen prohibido participar directa o indirectamente en apuestas relacionadas con partidos, competiciones o cualquier actividad vinculada con el fútbol.
FIFA incluso resume su regla de integridad de manera contundente: quienes forman parte del fútbol profesional no pueden apostar en ningún partido de fútbol, sin importar dónde o cuándo se dispute.
Una eventual infracción al artículo 27 del Código de Ética puede derivar en una investigación y, dependiendo del caso, en una multa mínima de 100 mil francos suizos y una inhabilitación de hasta tres años para participar en actividades relacionadas con el fútbol.
Sin embargo, con la información conocida hasta ahora no existe confirmación de que Villalpando haya apostado en partidos de fútbol. El propio mediocampista ha sostenido anteriormente que sus apuestas corresponden a otros deportes. Por ello, sería prematuro afirmar que ya violó la normativa de FIFA únicamente por reconocer que realiza apuestas deportivas.
La difusión de las conversaciones abrió también la discusión sobre posibles consecuencias dentro del fútbol mexicano. Las reglas de integridad aplicables en la Liga de Expansión prohíben la participación directa o indirecta en apuestas relacionadas con competiciones de fútbol, incluso cuando el jugador no participe personalmente en el encuentro sobre el que se apuesta.
Hasta el momento, ni Tepatitlán ni la Liga de Expansión MX han emitido públicamente un posicionamiento sobre el caso.
A sus 35 años, Dieter Villalpando llegó al Tepatitlán para el Apertura 2026 después de una trayectoria que lo llevó por equipos como Pachuca, Necaxa, Morelia, Chivas, Puebla, Atlético de San Luis, FC Juárez y Everton de Viña del Mar.
La polémica ahora coloca al mediocampista bajo escrutinio fuera de la cancha. Las conversaciones difundidas muestran su interés en grupos especializados de apuestas y su propio reconocimiento de haber apostado; sin embargo, la diferencia entre apostar en otros deportes y hacerlo en fútbol será fundamental para determinar si el episodio queda únicamente como una controversia extracancha o si puede derivar en una investigación y consecuencias deportivas.

