Un total de 41 elementos de cuerpos de emergencia de municipios de la región, así como de instituciones estatales y federales, participaron en un simulacro de atención a emergencias químicas derivadas de un accidente ferroviario y carretero, diseñado para evaluar la capacidad de respuesta ante una eventual fuga y derrame de materiales peligrosos.
El ejercicio, denominado “Emergencias Químicas en Accidentes del Ferrocarril”, se realizó en Atitalaquia debido a que por el municipio atraviesan vías férreas utilizadas diariamente para el traslado de sustancias químicas, en una zona que además concentra infraestructura industrial y corredores carreteros con movimiento constante de materiales considerados peligrosos.
La actividad representó el cierre de una capacitación teórico-práctica de tres días coordinada por el Sistema Municipal de Protección Civil y Bomberos de Atitalaquia, Ferromex, la Coordinación Nacional de Protección Civil, la Subsecretaría de Protección Civil del Gobierno de Hidalgo y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
El escenario planteado simuló un accidente de tránsito en el que estuvieron involucrados una pipa cargada con 20 mil litros de ácido sulfúrico, identificado con el número ONU-1830, y un carro tanque que transportaba 80 mil litros de amoníaco, con número ONU-1005.
Ante la emergencia hipotética, los equipos especializados en materiales peligrosos, conocidos como Hazmat, realizaron labores de identificación y control de las fugas, atención del derrame y taponamiento de válvulas. En paralelo, Bomberos trabajó en la contención de las nubes generadas por las sustancias químicas.
El simulacro también incluyó la atención de dos víctimas para poner a prueba los protocolos de triage y atención prehospitalaria. Una mujer de 28 años fue clasificada como código rojo y trasladada al Hospital General Tula-Tepeji a bordo de la unidad 1050. Un hombre de 48 años recibió clasificación amarilla y fue trasladado al Hospital de Pemex.
De acuerdo con Laura Estela Alpizar Martínez, directora de Protección Civil y Bomberos de Atotonilco de Tula, el ejercicio comenzó a las 10:02 horas y concluyó a las 10:36, con una duración de 34 minutos.
Para el despliegue operativo se utilizaron una motobomba con capacidad de 5 mil litros, una pipa de ataque rápido de 9 mil 500 litros, cuatro ambulancias de urgencias básicas pertenecientes a distintos municipios, una ambulancia utilitaria y dos patrullas de Seguridad Pública de Atitalaquia.
El personal fue distribuido en las áreas de materiales peligrosos, triage, atención prehospitalaria, combate de incendios, seguridad pública y puesto de comando. La coordinación se mantuvo mediante una red de radios de comunicación.
Ángel Barañano Guerrero, director del Sistema Municipal de Protección Civil y Bomberos de Atitalaquia, señaló que la participación de municipios vecinos resulta indispensable debido a que ninguna corporación municipal dispone, por sí sola, del personal y equipamiento necesarios para hacer frente a una emergencia química de gran magnitud.
En el simulacro participaron elementos de Atitalaquia, Atotonilco de Tula, Tlahuelilpan, Tezontepec de Aldama, Tetepango y Tlaxcoapan, además de otros cuerpos de emergencia de la región.
“Tenemos que estar mejor preparados para una emergencia química en específico en esta región”, enfatizó Barañano Guerrero, al señalar que la zona sur de Hidalgo concentra diversos factores de riesgo, entre ellos la refinería, la termoeléctrica, las vías ferroviarias y las carreteras por las que circulan diariamente unidades con materiales peligrosos.
La necesidad de mantener una coordinación intermunicipal cobra especial relevancia en este tipo de escenarios. Alpizar Martínez coincidió en que una emergencia de grandes dimensiones no puede ser atendida únicamente con los recursos del municipio donde ocurra el incidente, por lo que resulta necesario recurrir al personal, vehículos y equipos disponibles en localidades vecinas.
La preparación previa incluyó capacitación especializada para los integrantes de las distintas corporaciones, con el objetivo de homologar procedimientos, mejorar la comunicación y fortalecer la actuación conjunta durante una emergencia con materiales peligrosos.
El ejercicio fue supervisado por evaluadores estatales y federales y contó con la participación de personal del área de emergencias químicas del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), representantes de Profepa y Pemex, así como especialistas de empresas dedicadas a la atención de emergencias químicas. La capacitación especializada en respuesta a sustancias peligrosas forma parte de los esfuerzos institucionales para fortalecer la preparación ante incidentes durante el transporte de productos químicos.
La dimensión del riesgo no es ajena a Atitalaquia: registros técnicos del Cenapred identifican en el municipio almacenamiento de diversas sustancias químicas peligrosas, entre ellas ácido sulfúrico y amoníaco, además de otros materiales industriales.
Las autoridades de Protección Civil adelantaron que los ejercicios de capacitación y simulacros continuarán en la región, particularmente ante la proximidad de eventos masivos durante los últimos meses del año.
El propósito será identificar áreas de oportunidad, reforzar los canales de comunicación entre corporaciones y mejorar el equipamiento y la capacidad operativa para que, ante una emergencia real, una fuga o derrame de sustancias peligrosas no evolucione hacia un incidente de mayores dimensiones y afecte a la población.


