Por: Diego Herrera
La Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) rentó el histórico Castillo de Chapultepec para una cena de gala el pasado 10 de junio, previo a la inauguración del Mundial en la Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que la FIFA pagó más de un millón de pesos por el uso del recinto, una revelación que ha desatado un debate, ya que el sitio oficial del Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec prohíbe explícitamente eventos sociales o empresariales.
La cena, organizada por Gianni Infantino, presidente de la FIFA, contó con la asistencia de diversas personalidades, incluyendo gobernadores, exfutbolistas y otros invitados. Este evento ha puesto en el centro de la discusión el uso de monumentos históricos para fines privados y comerciales.
Durante su conferencia matutina, la presidenta Sheinbaum abordó el tema, explicando que el Castillo de Chapultepec «se renta para algunos eventos desde hace mucho tiempo, no desde hoy”. Aseguró que la Secretaría de Cultura proporcionará todos los detalles sobre la transacción.
Respecto a su propia asistencia, Sheinbaum aclaró que su participación fue limitada y meramente institucional. «Entré al Castillo, leí una cuartilla que esencialmente decía, ‘bienvenidos al mejor país del mundo, aquí siempre son bien recibidos todas y todos’, y me retiré», comentó, enfatizando que no se quedó a la cena ni al resto del evento. Además, señaló que se negó a que todo su gabinete asistiera, permitiendo únicamente la presencia de las secretarias de Cultura y Turismo.
La controversia surge al contrastar las declaraciones con las directrices del Museo Nacional de Historia. El sitio web del Castillo de Chapultepec establece claramente que «en el Museo se pueden realizar únicamente eventos de carácter cultural, académico o científico. No se permiten eventos sociales o empresariales de ningún tipo». Esta aparente contradicción ha generado cuestionamientos sobre la aplicación de las normativas y la transparencia en el uso de bienes culturales de la nación.
Sheinbaum Pardo, al ser cuestionada sobre la accesibilidad del recinto para la ciudadanía, reiteró que «el pueblo puede ir gratis al Castillo de Chapultepec”, intentando diferenciar el acceso público de los eventos privados rentados.
El incidente ha reavivado el debate sobre la gestión y el uso de los espacios históricos y culturales de México. Mientras algunos defienden la posibilidad de generar ingresos para el mantenimiento de estos sitios, otros argumentan que su carácter público y patrimonial debería prevalecer sobre los intereses comerciales, especialmente cuando las propias normativas internas prohíben tales usos.
La Secretaría de Cultura se espera que ofrezca más detalles sobre la renta y las condiciones bajo las cuales se permitió el evento de la FIFA, en un esfuerzo por clarificar la situación y responder a las inquietudes públicas.

