La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró de manera temporal diversas obras y actividades que se realizaban sin autorización federal dentro del Parque Nacional El Chico, una de las Áreas Naturales Protegidas más importantes del país.
La acción derivó de una visita de inspección efectuada tras denuncias ciudadanas sobre posibles afectaciones ambientales en un predio ubicado dentro de la poligonal del parque, donde personal de la dependencia detectó la construcción de un salón de eventos, estacionamientos, un camino de piedra y cemento, una cabaña en obra negra, una barda y trabajos de movimiento de tierra.
De acuerdo con la autoridad ambiental, las obras inspeccionadas comprenden un salón de eventos y un estacionamiento con una superficie conjunta de mil 70 metros cuadrados, un camino de piedra y cemento de 513 metros cuadrados, un segundo estacionamiento de 99 metros cuadrados, una cabaña de concreto en obra negra de 720 metros cuadrados, una barda de 19 metros de longitud y movimientos de tierra en un área de 126 metros cuadrados.
La Profepa informó que estas actividades provocaron afectaciones en zonas de bosque de encino, con una superficie total impactada de 2 mil 547 metros cuadrados dentro del Área Natural Protegida.
Durante la inspección se constató que los responsables no contaban con autorización para el cambio de uso de suelo en terrenos forestales ni con permisos en materia de impacto ambiental expedidos por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), por lo que se determinó la clausura total temporal de las obras y actividades desarrolladas en el sitio.
Las labores de inspección se realizaron con el acompañamiento de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo y personal de la Dirección del Parque Nacional El Chico, en seguimiento a reportes presentados ante la Mesa de Paz y Seguridad, así como a denuncias relacionadas con posibles invasiones y construcciones irregulares.
La dependencia federal recordó que la legislación ambiental exige autorizaciones previas para la remoción de vegetación forestal, cambios de uso de suelo y diversas obras dentro de Áreas Naturales Protegidas, por lo que el incumplimiento de estas disposiciones puede derivar en sanciones administrativas e incluso responsabilidades penales.
La Profepa señaló que continuará con el procedimiento administrativo correspondiente para determinar las responsabilidades derivadas de los hechos detectados y garantizar la protección de los recursos naturales que alberga el Parque Nacional El Chico.


