Por: Diego Herrera
El proyecto turístico «Perfect Day México», impulsado por Royal Caribbean, ha encendido las alarmas ambientales en el Caribe mexicano. Con una inversión de 1.000 millones de dólares, la línea de cruceros busca replicar el éxito de su parque CocoCay en Las Bahamas, construyendo un megaproyecto en 107 hectáreas al sur de Quintana Roo que, según ambientalistas, amenaza con devastar ecosistemas vitales como arrecifes coralinos, manglares y selvas costeras.
El complejo, que se espera abra en 2027, proyecta recibir a unos 20.000 visitantes diarios en Mahahual, una localidad con poco más de 2.600 habitantes. Esta afluencia masiva genera preocupación por la presión sobre los recursos naturales y la infraestructura local.
Greenpeace ha sido una de las voces más críticas, señalando que la construcción del parque podría generar impactos significativos en los ecosistemas costeros y marinos de Quintana Roo. Entre los principales riesgos identificados se encuentran:
•Afectaciones a arrecifes de coral y ecosistemas marinos: La actividad de construcción y el aumento del turismo masivo podrían dañar irreversiblemente estos frágiles ecosistemas.
•Presión sobre manglares y selvas costeras: Zonas vitales para la protección costera y la biodiversidad se verían amenazadas por el desarrollo.
•Incremento del turismo masivo: La llegada de miles de turistas diarios a una región ya vulnerable ambientalmente podría agravar el estrés ecológico.
•Generación de desechos: Cientos de miles de toneladas de desechos se producirían desde la fase de construcción, exacerbando la crisis ambiental.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) se encuentra analizando la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) presentada por Royal Caribbean. Este documento es crucial para evaluar las consecuencias del proyecto sobre la biodiversidad, cuerpos de agua y comunidades locales antes de cualquier autorización. Semarnat puede aprobar el proyecto, aprobarlo con condicionantes de mitigación o rechazarlo si los daños ambientales son considerados demasiado altos.
El proceso de aprobación del proyecto ha estado marcado por controversias. Una abogada de la organización Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS), denunció inconsistencias en el cambio de uso de suelo. Según la abogada, el Programa de Desarrollo Urbano (PDU) fue modificado en menos de tres semanas sin seguir el procedimiento legal adecuado ni la participación ciudadana, lo que sugiere un proceso acelerado.
DMAS interpuso cuatro demandas de amparo contra los cambios de uso de suelo, aunque tres fueron desechadas. La demanda de la organización obtuvo una suspensión definitiva en febrero, impidiendo a la empresa solicitar permisos ambientales. Sin embargo, esta suspensión fue posteriormente revocada, argumentando que DMAS no había tramitado su amparo en los tiempos indicados y que no tenían un «interés legítimo» al no residir en Mahahual.
En enero, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró el proyecto de forma total y temporal debido a la falta de autorización federal de impacto ambiental y la destrucción de manglares. Se documentaron actividades de relleno y compactación en una zona de vegetación costera con presencia de manglar, afectando una superficie de 17.115 metros cuadrados. La presidenta Claudia Sheinbaum ha expresado que lo más importante es «conservar el arrecife» y que «no puede haber un proyecto que dañe el arrecife de esa zona». Ha sugerido que, de realizarse, el proyecto debería ser en otro lugar o bajo estrictas condicionantes de Semarnat.
Por su parte, Royal Caribbean ha manifestado su compromiso con los ecosistemas y las comunidades locales, asegurando que «Perfect Day México se desarrolla en pleno cumplimiento de la legislación mexicana y bajo la supervisión de la Semarnat». La empresa afirma que aproximadamente 45 hectáreas de manglar y selva dentro del área total de 90 hectáreas del proyecto serán preservadas, y que el diseño prioriza la conservación y restauración de ecosistemas sensibles.
La comunidad de Mahahual se encuentra dividida. Mientras algunos temen que la empresa retire su inversión y afecte sus fuentes de trabajo, otros consideran que «Perfect Day» es una mala noticia para todos. La situación en Mahahual se ha convertido en un símbolo del debate más amplio sobre el modelo de desarrollo turístico en el Caribe mexicano, donde la expansión de la industria de cruceros choca con la necesidad de proteger ecosistemas de valor incalculable.

