Campesinos del ejido Melchor Ocampo, ubicado en la comunidad de El Salto, municipio de Tepeji, suspendieron las obras del tren México–Querétaro en el tramo tres del proyecto, al denunciar el ingreso a sus tierras sin la autorización legal correspondiente.
De acuerdo con los ejidatarios, personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) accedió a predios ejidales y a terrenos de uso común sin que previamente se realizara una asamblea ejidal, procedimiento obligatorio establecido en la legislación agraria para autorizar este tipo de intervenciones.
Los campesinos también señalaron una notable disparidad en el pago ofrecido por sus tierras. Aseguraron que se les pretende indemnizar con alrededor de 800 pesos por metro cuadrado, mientras que en ejidos vecinos se han realizado pagos superiores a los 5 mil pesos por metro cuadrado por afectaciones similares.
La inconformidad derivó en la suspensión de los trabajos en aproximadamente cinco mil metros lineales del trazo ferroviario, lo que impacta a un total de 49 parcelas. Aunque algunas de estas ya habrían sido indemnizadas, los terrenos de uso común —propiedad colectiva de los ejidatarios— no han recibido compensación hasta el momento.
Adicionalmente, los ejidatarios advirtieron que el trazo del tren afectará diversas carreteras locales. Señalaron que el gobierno federal planea sustituirlas por pasos ganaderos de menor dimensión, lo que impediría el tránsito de vehículos y maquinaria agrícola de gran tamaño.
Ante esta situación, los campesinos exigieron la apertura de un diálogo y el respeto a sus derechos agrarios antes de que los trabajos del proyecto ferroviario sean reanudados.



