En los últimos tres años, la Huasteca y la Sierra hidalguense se han convertido en las regiones con mayor presupuesto destinado a obra pública en la entidad, con una inversión superior a los 2 mil 750 millones de pesos para la ejecución de 328 proyectos que están transformando la vida de miles de familias.
El gobernador Julio Menchaca Salazar ha reiterado que esta inversión responde a una deuda histórica con las comunidades más alejadas, donde por décadas prevaleció el abandono y la falta de infraestructura básica. Es por eso que, desde el inicio de su administración, ha visitado en más de 36 ocasiones ambas regiones, atendiendo de manera directa las solicitudes de la población.
Un ejemplo de este cambio se vive en el poblado Potrero Zactipán, en Jaltocán, donde la construcción de pavimento hidráulico en la vía principal que conecta a las localidades de La Ilusión, Anacleto Ramos, Potrero Zactipán y Octatitla trajo un beneficio largamente esperado.
“Esta obra beneficia a cuatro comunidades. Teníamos muchísimos años solicitándola, ahora es un beneficio para todas las familias de la zona”, relató Martín Romero Lara, integrante del comité de contraloría social que supervisó los trabajos. Antes, los caminos de terracería con baches impedían el tránsito seguro de estudiantes y vecinos, situación que hoy quedó atrás.
Entre las principales obras destacan 243 proyectos carreteros y de vialidades urbanas, como los caminos Metztitlán–Zoquizoquipan, Eloxochitlán–Molango, y la carretera Tianguistengo–Pemuxco, que ahora es una vía corta hacia Calnali.
También sobresalen 12 obras del programa Construye tu Camino, 26 proyectos de vivienda con 532 cuartos dormitorios en 17 municipios, así como 19 espacios públicos, entre ellos el albergue para niñez y adolescencia migrante en Huejutla, el Centro Cultural Regional de la Huasteca y la Casa de la Mujer Indígena en Atlapexco.
Con ello, la Huasteca y la Sierra confirman que hoy existe un compromiso real con el desarrollo regional, cerrando brechas y dignificando la vida de quienes durante años esperaron ser escuchados.