Ante la llegada de la temporada de lluvias, así como de ciclones y huracanes, que han comenzado a mostrar su potencial de destrucción, activistas de diferentes regiones del estado y del municipio de Tula principalmente, anunciaron que ya preparan una serie de acciones de movilización y propuestas para evitar nuevas inundaciones por las precipitaciones pluviales.
Al respecto, Violeta Arellano, integrante de la Red de Conciencia Ambiental de la zona de Tula de Allende, manifestó que es lamentable que hasta ahora las autoridades federales a través de la Conagua, hayan tomado en serio las afectaciones y deceso de personas ocurrido el año pasado en la inundación en dicho municipio así como en varios más por donde cruza el Río Tula.
La activista, dijo que, a la fecha, la Conagua no ha querido poner en marcha un programa diferente al revestimiento del afluente lo que generará insistió, un mayor deterioro ambiental al convertir el río en un gran canal de aguas negras, además de trasladar el problema de las inundaciones a los municipios que se encuentran en la zona baja como son Tepetitlán y Tezontepec de Aldama, que también resultaron afectados por la inundación.
Señaló que, ante la falta de un verdadero plan hídrico alistan una manifestación en la Ciudad de México, ya que los trabajos han comenzado en el puente Zaragoza y Metlac que es la entrada de Tula donde se ha tenido un mayor avance, además de denunciar el riesgo que esto originaría a 17 planteles escolares.
En ese sentido, enfatizó que no se trata de mover las 17 escuelas para destruir el río y convertirlo en un canal así como hicieron con el hospital del Seguro Social, sino de qué entreguen un programa que verdaderamente beneficie al municipio, ya que no es de convertir a la zona en una extensión del drenaje de la capital del país y el Estado de México.
Para finalizar, dio a conocer que otra de las acciones que analizan es por la vía jurídica a través de un amparo, a fin de que puedan ser escuchadas sus voces ya que reveló, en todos los niveles de gobierno se han negado a escuchar las demandas y propuestas de la población para evitar nuevas inundaciones y estragos tanto humanos como materiales.
