Aseguran integrantes de la agrupación ambientalista denominada “Queremos Vivir”, que están pendientes de que se realicen las acciones anunciadas por las autoridades, respecto al revestimiento del río Tula, después de las inundaciones que se registraron en septiembre del año pasado en esta zona de la entidad.
Al respecto, los ambientalistas, señalaron que hace casi ocho meses, después de que la Conagua, anunciara dichos trabajos, decidieron realizar algunas manifestaciones en contra de este proyecto, ya que básicamente se pretende dijeron, retomar el que se tenía hace algunos años y que era construir un gran canal en lo que es el río, sin garantizar que no habrá nuevos estragos a la población por inundaciones.
Manifestaron que luego de los señalamientos de que se retomaría el revestimiento del río se llevó a cabo una manifestación hace algunas semanas por lo que al momento dijeron, se encuentran detenidos los trabajos que comenzarían en la zona del puente de entrada a Tula a la presidencia municipal hasta donde llegó el agua.
Dieron a conocer que no ocurrió así y consideraron que en parte se debe a la postura que tiene la población de qué no se afecte más esta región y que se tengan verdaderas propuestas que puedan solucionar la problemática y no trasladarla a los municipios vecinos como Tlahuelilpan y Tezontepec de Aldama que también resultaron afectadas por las inundaciones.
Añadieron que están pendientes para que en caso de que no se reoriente el proyecto para una verdadera protección ciudadana, seguirán en pie de lucha, ya que, al momento, los miles de familias que resultaron damnificadas en septiembre del año pasado no han recibido más que diez mil pesos de apoyo lo que consideraron una burla hacia los afectados, que en muchos casos perdieron todo.
De igual forma, precisaron que, hasta el momento, no hay pronunciamiento alguno de las autoridades de que verdaderamente se atienda este problema y sobre todo que se haga un resarcimiento de las afectaciones que tuvieron más de tres mil familias en la zona de Tula quienes perdieron todo su patrimonio y que esperan que las acciones oficiales sean realmente para evitar nuevos desastres.
