A seis meses de las históricas inundaciones en Tula, cientos de familias no han podido regresar a sus viviendas.
En el fraccionamiento Rancho Chapultepec, a decir de los propios afectados, son 60 viviendas que no han podido ser habitadas, debido a que aún están dañadas.
“Estamos pintándola, para poder regresar a vivir aquí, tuvimos que resanar, todos los cuartos están sin puertas, además que cambiamos todo el cableado eléctrico”, señaló Juan Ramón un hombre de la tercera edad que con sacrificios intenta reconstruir su vivienda.
Metros más adelante, hay decenas de casas con hongos en las paredes, por la humedad de las aguas negras que tapó por completo sus casas.
Enfrente, cruzado el río, se ubica la colonia San Lorenzo, en las calles La Palma, hay por lo menos 5 familias que aún no han regresado, el agua arrastró con todo, llevándose hasta las láminas que servían de techo.
En los cuartos, están aún cubiertos de lodo de un metro de altura, “estamos rentando, tenemos miedo de regresar”, señalaron los vecinos que vivían a metros del Río Tula.
Mientras que, en el centro de la ciudad, el comercio comienza a recuperarse lentamente, “ha sido difícil, la gente está muy gastada, no hay dinero, y la gente no compra”, indicaron los comerciantes.
En algunas fachadas de los comercios se pintaron leyendas como “no al agua del TEO” y “no somos ciudadanos de segunda”, además a los largo y ancho de la ciudad, los damnificados han colocado lonas en las que se lee, “Tula no se inundó, la inundaron”.
En el Río Tula, solo se encuentra dos máquinas y solo una trabaja para dragar la orilla del río.
Mientras que el sistema Meteorológico Nacional perteneciente a la CONAGUA anunció que la temporada de lluvias para este año, iniciará en abril y se prolongará por seis meses.




