Por los menos dos personas con lesiones menores, fue el saldo de una manifestación de damnificados de Tula, que acudieron a la presidencia municipal para reclamar por la entrega de colchones reconstruidos.
Los damnificados de las inundaciones por los desbordamientos del Rio Tula de septiembre pasado, acudieron la tarde de este miércoles a la explanada de la alcaldía y ahí quemaron poco más de 80 colchones, durante la protesta se registró una riña entre policías municipales y los damnificados que le prendieron fuego a los colchones.
Todo inició cerca de las 18:00 horas de este miércoles, cuando en camionetas los afectados de distintas colonias de Tula, llegaron con los colchones, ahí con una navaja los abrieron y mostraron que son productos reutilizados, con olor a orines, con quemaduras de cigarro, roídos por las ratas, y hasta con sangre.
“Nos dieron colchones que sacaron de la basura y los reconstruyeron, ni siquiera los lavaron”, señalaron los manifestantes.
Apilaron los colchones en las puertas de la alcaldía y les prendieron fuego, solo los bomberos se acercaron para remover los colchones y evitar que el fuego alcanzará el edificio del gobierno municipal.
Sin embargo, en la puerta trasera, al momento de prenderle fuego a los colchones, un grupo de policías salió y agredió a los manifestantes.
Fue ahí cuando se dio una confrontación entre los uniformados y los damnificados dando como saldo 2 personas lesionadas, entre ellas, una mujer.
Berenice Pesina damnificada del centro de Tula, detalló que, de acuerdo al portal de transparencia, el gobierno municipal de Tula adquirió un total de 743 colchones a un precio que van desde los 850 a los mil 800 pesos, cada uno, dando una suma total de 960 mil pesos.
“Estos colchones, no valen más de 500 pesos, por lo que el gobierno municipal los adquirió a sobreprecio, aprovechado la necesidad de las personas”, señaló Maricruz Rivero otra de las personas afectadas, quien recalcó que se tiene reportes de daños a la piel de personas que han estado durmiendo en estos colchones sucios.
Finalmente, los manifestantes se retiraron dejando en la explanada las cenizas de los colchones, pero advirtieron que regresarán con más colchones a exigir una aclaración.








