Personal de Desarrollo Agropecuario del gobierno del estado y de Tula de Allende, así como de Proagro, encargada del seguro de siniestros catastróficos, evaluaron los daños ocasionados por las inundaciones en el ejido de San Francisco Bojay.
Tras la inspección se determinó que 18.57 hectáreas, en las que laboran 22 productores, resultaron siniestradas luego del desbordamiento de los ríos Tula y Rosas del pasado 6 de septiembre.
Los trabajos de evaluación en este, uno de los seis ejidos que resintieron pérdidas en sus cultivos, participaron José Luis Acosta Monroy, Fidelmar Rivero Esquivel de la Secretaria de Desarrollo Agropecuario, así como Inés Eulogio Casas, de la subdirección de Desarrollo Agropecuario de Tula.
Por parte de Proagro, participó Victorino Damasso y representantes del comisariado ejidal de San Francisco Bojay.
La presidencia Municipal informó que, debido al tiempo que requiere la inspección, nuevamente se hace la invitación a productores que fueron afectados en el tema agrícola (animales o parcela) a que acudan al campamento establecido en la explanada del Jardín Municipal, de lunes a viernes de 9:00 a 16:00 horas.
Para el registro de damnificados agrícolas se requiere copia de credencial de elector, comprobante de domicilio, CURP y documento que compruebe la propiedad de la tierra.
