Tras más de 21 horas de audiencia en los juzgados penales del distrito de Mixquiahuala y el desahogo de los testimonios de los siete policías implicados y dos peritos, la jueza Rosa María López Aguilar descartó la acusación de feminicidio por la muerte de la doctora Beatriz Hernández y reclasificó el delito a homicidio culposo en contra de los siete policías de Progreso de Obregón al ser omisos en preservar la vida e integridad de la mujer de 29 años.
La jueza señaló que “tras el análisis de los materiales videográficos aportados, además de los exámenes médicos practicados al cuerpo, se desprendieron datos de prueba relevantes que hacen suponer que la doctora Beatriz no fue víctima de feminicidio, sin embargo, las omisiones cometidas por los servidores públicos en el ejercicio de sus funciones derivaron en el probable homicidio culposo”.
De acuerdo con lo vertido en la audiencia, Beatriz murió por asfixia mecánica por suspensión incompleta.
Durante la audiencia inicial, fueron presentadas 70 fotografías y videos de las cámaras de seguridad de la comandancia, la presidencia municipal y las galeras del municipio de Progreso de Obregón, los cuales exhiben tres horas de grabación, de las 17:00 a 20:00 horas.
En los videos presentados, se muestra a Beatriz sentada en una silla anaranjada sobre el pasillo de la comandancia municipal agarrándose continuamente el cabello, con posterioridad, las cámaras graban cuando es revisada por una médica legista y después una policía la escolta a la galera.
Posteriormente, se observa a la joven caminar erráticamente y en aparente estado de crisis, se coloca una tela blanca alrededor de su cuello como si fuera paliacate, trata de atarlo sin conseguirlo para después caer
Minutos después, se observó a la directora de Seguridad Pública de Progreso de Obregón, Estefanía Hernández Díaz, dando un recorrido por las barandillas hasta que encontró a la doctora.
El pasado 9 de junio, Beatriz fue detenida y remitida a galeras cuando impactó su vehículo Seat con placas de circulación HHM-440B, contra la parte trasera de un automóvil, lo que a su vez ocasionó una carambola en la avenida Tito Estrada, Progreso de Obregón, a la altura de la Cruz Roja.
Durante su declaración, Anayazti H., la policía que detuvo a la doctora y la trasladó a barandilla, narró que llegó al incidente vial y observó a dos mujeres “jaloneándose”, una de ellas era Beatriz y la otra fue identificada como Karla Carolina, y a pesar de que testigos le pidieron que no se llevará detenida a Beatriz, la subió a la patrulla que conducía Damián P.S., otro de los policías implicados
Como me manoteaba y para poderla trasladarla tuve que poner mis manos en su nuca (…) le dije relájate, ella se estaba tambaleando, me abrazó del cuello y yo hice la maniobra, la controlé de las manos para evitar golpes», dijo la policía.
Anayazti H. agregó que al llegar a la comandancia de Progreso fue la policía Abril A.H. quien al estar en turno y encargada del área de retención primaria recibió a Beatriz y la sentó en una silla de plástico anaranjada y le retiró sus pertenencias.
Ismael S.G., otro de los imputados, declaró que vio a Beatriz con la cabeza recargada en la puerta color café de la barandilla, amarrada del cuello con una tela que no pudo desamarrar porque le «agarraron los nervios».
Por lo que llamó al comandante Antonio J.T., quien abrió la puerta de la galera.
De acuerdo con la versión de los declarantes, tanto Abril A.H. como Anayazti H. brindaron primeros auxilios, incluso esta última indicó que cuando vio a Beatriz estaba en el suelo, tenía espuma en la boca, pero que aún presentaba signos vitales, por lo que llamaron a Protección Civil para tratar de reanimarla, no obstante, fue trasladada a una clínica en donde murió.
En tanto el experto en medicina forense, Esteban M.V., con base al dictamen médico hecho en la galera, señaló que la doctora presentaba un estado de alcoholemia y tras el accidente tenía lesiones, además de que la barandilla no era un lugar adecuado para su revisión y la causa de su muerte, tras la necropsia, fue asfixia mecánica por suspensión incompleta.
Los siete policías fueron traslados al Centro de Readaptación Social de Mixquiahuala de Juárez, donde permanecerán en prisión preventiva mientras dure la investigación complementaria .

