Por segundo día consecutivo, más de 80 restauranteros y personal que labora en este sector protestan a “cacerolazos” en la capital del estado. Con cacerolas, cucharones, palas y al grito ¡Abrimos o morimos! piden que las autoridades les permitan trabajan, aseguran que ya no pueden mantener cerrados sus establecimientos pues están al borde de la quiebra.
De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados Hidalgo (Canirac), durante esta pandemia ya se han perdido mil 300 empleos formales por lo que piden reabrir sus puertas al 30 por ciento de su capacidad y poder cerrar a las 22:00 horas; aseguran que de bajar la cortina nuevamente están en riesgo de quedarse sin empleo más de mil 500 trabajadores, que viven al día y su fuente de ingresos más allá de su salario son las propinas.
“En Hidalgo son mil 500 familias las que dependen del sector, solo de forma directa, pero hay más, contando a proveedores y todos los que forman parte de la cadena productiva y si no nos dejan abrir, estamos destinados a la quiebra masiva”, señaló Carlos Méndez Tejeda, presidente de la Canirac en Hidalgo.
Méndez Tejeda informó que ya existe un acercamiento con las autoridades de salud del estado, en donde se hizo la petición de abrir de manera escalona y a la brevedad posible, sin embargo, todavía no se toma una decisión.
“Ayer la petición que se le hizo al secretario y que dijo que lo iba a analizar, era poder cerrar hasta las 22:00 horas, sólo para llevar y a domicilio, pero le hacíamos mención de que esa medida, sí da respiro, pero no es la mejor opción para nosotros”, explicó.
Asimismo, el representante de la Canirac en Hidalgo destacó que dentro del sector restaurantero solo 33 empleados han dado positivo a Covid-19, lo que equivale a menor del 3 por ciento de las plantillas totales.
Además, agregó que los restaurantes son uno de los lugares más seguros pues de acuerdo con un estudio realizado por el gobierno de Nueva York solo el 14 por ciento de los contagios se da en estos lugares, siendo las reuniones familiares donde se concentra el mayor foco de contagios, con un 73.8 por ciento, seguido de los servicios médicos y reunión de estudiantes.

