Al asegurar que hay causales que no se aplican y en su lugar se violentan los derechos de las mujeres para la interrupción de embarazos, integrantes de diferentes grupos de mujeres defensoras del tema piden al Congreso del Estado, la despenalización del aborto a los primeros tres meses de embarazo.
Como parte de las acciones del denominado del Día de Acción Global por un aborto legal y seguro, en el que se realizaron diferentes y diversas acciones entre ellas una marcha, un performance y jornadas de información sobre el aborto y los riesgos de las prácticas clandestinas, las manifestantes dejaron en claro su postura respecto al tratamiento de este tema.
Al respecto, quien se identificó como Vania Zamudio Jaramillo del colectivo Aquelarre Cihuacóatl, refirió que se analiza si hay condiciones para impulsar nuevamente desde el congreso local la despenalización del aborto. En diciembre del año pasado se discutió la despenalización a las 12 semanas, sin embargo se votó en contra por lo que consideró necesaria una revisión a fondo de este tema.
De igual manera, lamentó que en ese momento los legisladores no atendieron este derecho, sin embargo se mantiene la lucha. En lo que va de este 2020 algunas organizaciones sociales han dado acompañamiento a 270 mujeres, quienes han acudido a la Ciudad de México a practicarse un aborto; mencionó que acudir a la ciudad de México es muy complicado para la mayor parte de las mujeres, ya que no cuentan con recursos económicos, ni tampoco con algún respaldo. Esta práctica puede considerarse como un privilegio de clase, sólo para las mujeres que tienen los medios económicos para acceder a esta opción en la ciudad de México.
Manifestó que, en Hidalgo hay clínicas particulares que realizan esta práctica sin embargo tampoco es accesible a los grupos más vulnerables a quienes se les sigue violentando su derecho por lo que son orilladas a realizar un procedimiento clandestino sin información y acompañamiento lo que pone en riesgo sus vidas.
De igual manera consideró que es necesario que los servicios de salud y de seguridad dejen de lado la opinión personal y moral, ya sea de los funcionarios y médicos, ya que estos violentan y revictimizan a las mujeres que llegan con la intención de solicitar y lograr ayuda.
