Asegura el investigador Francisco Patiño Cardona, respeto al riesgo que corre la actividad minera del estado de Hidalgo, no solo por un mayor deterioro ambiental, sino principalmente por la incursión de la minería canadiense luego de que esta adquiriera la Mina Zimapán.
De acuerdo con el también ex catedrático de la máxima casa de estudios del estado, la minería canadiense se caracteriza por ser rapaz y de dejar una severa contaminación por la extracción de metales preciosos, e Hidalgo dijo, no será la excepción por lo que se deben tomar las medidas necesarias para que se cumpla con todas las normas ambientales.
Destacó que las empresas mineras provenientes del norte del continente, principalmente las canadienses utilizan tecnología de hace más de 50 años como es la cianuración para la extracción de oro y plata, por lo que en Zimapàn advirtió, una vez que se explote estos minerales se tendrá una alta afectación no solo de cianuro sino también de arsénico ya que en esa región los metales preciosos van acompañados de Pirita que tienen una alta presencia de arsénico que es peligroso para la salud.
Por lo anterior el investigador dijo que es necesario que el gobierno federal a través de la Secretaría del Medio Ambiente, endurezca la normatividad ya que en México es muy laxa para esta industria sobre todo si se trata de empresas extranjeras, además de afirmar que debe de darse una modificación para endurecer la venta y las concesiones que se hagan de los terrenos mineros que tiene México a las empresas extranjeras, ya que aseguró, es una tragedia el saqueo que ha tenido la industria minera del país a lo largo de siglos de explotación.
Cabe recordar que apenas la semana pasada el grupo Peñoles vendió a la canadiense Santa Cruz Silver, Minera Zimapán, así como todos sus activos. Patiño Cardona aseveró que el principal interés es la extracción de metales preciosos pero el problema es la degradación que se tendrá en estos trabajos mineros en el estado.
