Tras manifestarse bloqueando las entradas de la presidencia municipal de Tula, dueños de bares lograron que las autoridades locales les permitieran reabrir sus establecimientos con horario y aforo restringido a partir del próximo viernes.
Meseros, cantineros, valet parking y dueños de los bares de la ciudad de Tula, se manifestaron esta mañana afuera del palacio municipal.
Con pancartas, desde temprano se apostaron en las entradas del edificio gubernamental y ahí exigieron la apertura de sus establecimientos.
“Desde hace un mes los bares clandestinos operan sin ninguna medida sanitaria, y nosotros que ya instalamos los filtros y los equipos para sanitizar, no nos permiten abrir”, indicó uno de los manifestantes.
Desde hace 4 meses estos giros comerciales, se mantienen cerrados, “soy mesero y de las propinas junto para pagar mi escuela, desde que está cerrado el bar, no me alcanza para mis estudios, de seguir así tendré que dejar la escuela”, señaló Chistopher Pérez, joven universitario.
Son más de mil familias las que dependen de la apertura de los bares, madres solteras, jefes de familia, jóvenes estudiantes entre otros quienes desde hace 4 meses no cuentan con un ingreso para llevar comida a su casa.
Mientras que los dueños de los bares, también tiene perdidas, “la renta del local, el pago del agua, luz y la renta de la licencia de funcionamiento sigue corriendo”, indicaron los afectados.
Son en promedio, una pérdida de 50 mil pesos mensuales por cada bar que está cerrado, dinero que ya no se podrá recuperar.
Con la finalidad de que les permitan reabrir sus puertas, los dueños de estos establecimientos realizaron inversiones adicionales, como la compra de termómetros, pistolas sanitizantes, tapetes e insumos como gel antibacterial y liquido sanitizante.
Los manifestantes fueron atendidos por el secretario del ayuntamiento Alejandro Álvarez Cerón quien después de una larga discusión con los inconformes, finalmente aceptó la apertura de estos establecimientos con un horario de las 17:00 horas a las 24 horas los días viernes y sábados, aplicando las medidas sanitarias y con la reducción del 30 por ciento de clientes.
Con este acuerdo, los manifestantes se retiraron del lugar.
