Al asegurar que la pandemia no ha hecho sino acelerar el deterioro de la economía nacional y que como ocurre siempre con las crisis, los que menos tienen son los más afectados, el presidente de la Coparmex Hidalgo Ricardo Rivera Barquín, propuso que para evitar mayores afectaciones haya soluciones compartidas y remedios solidarios entre trabajadores, gobierno y empresarios.
En videoconferencia de prensa el empresario, aseguró que, a la fecha en el país y el estado se cuentan por millones los empleos perdidos y por decenas de miles los negocios que han tenido que cerrar por falta de liquidez, todo como resultado de la pandemia generada e virus del Covid-19.
“En estos tiempos de emergencia se necesitan soluciones compartidas así como remedios solidarios, donde los trabajadores, el gobierno y las empresas se comprometan a colaborar con recursos y trabajo para conservar los empleos en riesgo, además de que muchos países han adoptado estas medidas y el nuestro aún no”.
De igual manera, manifestó que el costo de no implementar estas medidas puede ser muy alto, todavía estamos a tiempo. Los Remedios Solidarios plantean un esquema de participación tripartita en el que trabajadores, gobierno y empresas se unen con el fin de preservar empleos bajo tres modalidades: el Salario Solidario, el Seguro Solidario y el Bono Solidario. El Salario Solidario es un salario menor o igual con el que cuenta cada trabajador.
Refirió que este Está compuesto por las contribuciones del gobierno, las empresas y los trabajadores, con el fin de evitar despidos ocasionados por la caída de los ingresos que enfrentan las empresas por el Covid 19, además de que esta medida ya se está aplicado en 54 países, entre ellos Chile, Argentina, Brasil y Uruguay.
Rivera Barquin, afirmó que el Salario Solidario comprende los meses de confinamiento -abril, mayo y junio- así como los dos meses de recuperación gradual que son julio y agosto, además de que el Salario Solidario mitigaría el cierre de empresas y el despido de millones de trabajadores formales, ya que la medida tiene un costo de implementación estimado de 0.7 por ciento del Producto Interno Bruto.
Al mismo tiempo, propuso la reorientación del gasto público en obras que no son esenciales en la situación actual como el aeropuerto de Santa Lucía, la refinería Dos Bocas y el Tren Maya. Hasta ahora el gobierno federal solo ha anunciado 0.10 por ciento del PIB en medidas directas para apoyar a empresas y trabajadores formales.
