Del total de las quejas y denuncias presentadas ante diferentes instancias por la desaparición de mujeres de diferentes edades, al menos el 90 por ciento sucede por ausencias voluntarias o significa que las personas reportadas deciden salir de sus hogares por diferentes circunstancias mientras que el resto son casos de mujeres que son enganchadas para tráfico y trata de personas.
Así lo aseguró la presidenta de la Fundación Sonrisas Pérdidas Martha Navarro, quien manifestó que durante la actual situación de emergencia por la pandemia de Covid-19, no se ha tenido una variación en las cifras de denuncias, y los municipios que reportan el mayor número de desapariciones son Pachuca, Tulancingo, Mineral de la Reforma, Tizayuca y otros más en menor medida.
Al respecto, manifestó que de acuerdo con datos estadísticos de los casos denunciados ante las autoridades, al menos el 90 por ciento de las desapariciones se trata de ausencias voluntarias, pero existe preocupación porque el diez por ciento si se trata de mujeres jóvenes que en algunos casos, a través de redes sociales son enganchadas para tráfico de personas que hasta pueden ser llevadas a otros países.
Dijo que este tipo de situaciones, se presentan principalmente por medio de las redes sociales y se trata en su mayoría de jóvenes que sufren problemas intrafamiliares y ven en estos contactos la posibilidad de dejar un entorno violento sin saber que saldrán a una situación de mayor riesgo.
De igual manera, la activista refirió que actualmente en la Fundación tienen dos casos de jóvenes Del Valle del Mezquital que fueron reportadas como desaparecidas y al momento no cuentan con ningún dato que lleve a su ubicación, además de referir que sumado a este delito se tienen denuncias de falta de apoyo de las autoridades para iniciar la carpeta de investigación, falta de información o incluso para contestar las llamadas telefónicas ya que los denunciantes no son atendidos por ese medio.
Martha Navarro, precisó que el resto de las desapariciones son voluntarias pero se debe también a problemas de violencia intrafamiliar en su mayoría, lo cual también requiere de atención a través de políticas públicas que deben ser implementadas por las autoridades locales.
