Desde el pasado lunes reiniciaron las clases en línea y a distancia en todo el país,sin embargo esta modalidad de forma digital es prácticamente imposible en algunas comunidades marginadas de Hidalgo.
San José Piedra Gorda, La Loma y El Montecillo ubicada en el municipio de Tepeji del Río, son tan solo algunas de las localidades donde el ciclo escolar no ha podido continuar bajo esta modalidad digital, ya que estas poblaciones carecen de servicio de internet además, la señal de los canales de televisión donde se trasmiten los programadas educativos de la SEP, tampoco llegan, la telefonía solo llega a una localidad y con muy poca señal.
Yareri Reyes estudiante de la telesecundaria 383, vive en las últimas casas en San José Piedra Gorda, y tiene que recorrer tres kilómetros, atravesar un cerro para poder llegar a la zona donde hay un poco de señal de telefonía, ahí por medio de la aplicación WhatsApp, verifica si sus maestros le enviaron algún trabajo para este temporada de cuarentena.
María Concepción madre de la menor,explicó que la misma situación padece con su otro hijo que va en tercero de primaria,los maestros les entregaron un cuadernillo para resolverlo durante la cuarentena, “pero eso fue hace más de un mes, y no lo han calificado y no nos han enviado más trabajo para los niños”, dijo.
Por esta razón los menores a falta de escuela se dedican ayudar a sus padres en el campo, a pastorear a las vacas, chivos y borregos.
Marcos Aldama Chavarría delegado de la comunidad El Montecillo,detalló que en su pueblo son más de 100 niños que no han podido reiniciar las clases de manera virtual.
En las viviendas no se cuentan con computadoras, “apenas tenemos energía eléctrica” y agregó “como van a retomar sus clases por internet si no hay internet en la comunidad, ni menos tenemos una buena señal para que capten los canales de televisión donde pasan las clases educativas, y la telefonía es hasta La Loma, hay que subir hasta el cerro para buscar un poco de señal”, señaló el delegado de la comunidad.
La comunidad de La Loma, es donde la carencia es menor, ahí solo hay un cibercafé para atender a las tres comunidades, el servicio es caro y lento y la mayoría de ocasiones está cerrado porque falla mucho la señal de internet.
Ahí por correo electrónico llegan las tareas y las imprimen para los niños de la primaria, ya que en las viviendas no cuentan con servicio de internet y mucho de los padres no saben ocupar una computadora, alguno no saben leer y escribir.
Por WhatsApp los maestros envían las tareas, “pero no en toda la comunidad hay buena señal, y no todos tiene celular”, indicó José Luis Santillán Rodríguez delegado de La Loma.
Estas,son algunas de las dificultades de los niños en las comunidades marginadas.
