A un mes de estar completamente parados, trabajadores de los juegos mecánicos de feria están sufriendo las consecuencias.
Son poco más de 60 familias las que quedaron varadas en el estacionamiento de la presidencia municipal de Tula, los juegos estaban instalados previo a la feria patronal de San José, que se realiza cada 19 de marzo en Tula, sin embargo fue suspendida por la pandemia COVID-19.
Desde entonces los juegos mecánicos fueron levantados y colocados en las plataformas, los trabajadores que viajan por todo el país de feria en feria, tuvieron que suspender y esperar a que se reanuden las actividades en el país.
“Pues estamos desde hace un mes esperando que nos autoricen trabajar, en ninguna parte del país hay feria y de eso vivimos”, señaló uno de los trabajadores.
Algunos de los afectados optaron por renunciar a la feria y emigrar en busca de trabajo en otras ciudades, “mis compañeros se fueron con toda su familia en busca de algún trabajo, de lo que sea, porque de que comemos”, indicó otro de los afectados.
Margarito Luna Díaz fue uno de los que se quedó en esperar que se reinicien las labores, pero ahora que se anunció la extensión de la cuarentena, el hombre desconoce el incierto destino que le depara.
“Vamos a estar aqui –en el estacionamiento de la presidencia- hasta que todo termine, claro si nos permiten seguir aquí, si no nos tendremos que mover”, explicó Luna Díaz.
Las familias de la feria, instalaron improvisados campamentos a un costado de los camiones con los juegos mecánicos.
Algunos están pernoctando debajo de las tazas locas, de la tradicional rueda de la fortuna, del carrusel, entre otros juegos mecánicos.
