De no haber un acuerdo entre empresarios y gobierno federal para enfrentar la emergencia sanitaria generada por el COVID-19, la economía mexicana podría caer hasta en un diez por ciento en su Producto Interno Bruto, lo que se traducirá en la pérdida de un millón de empleos formales en el año en curso.
De acuerdo con el presidente de la Confederación patronal de México, (Coparmex), Ricardo Rivera Barquín, otra de las reacciones negativas para el país en caso de que persista la postura del gobierno federal de mantenerse al margen de las propuestas de los inversionistas, se traducirá en la pérdida de un millón de empleos formales en 2020 y una tasa de inflación del diez por ciento, que golpearía el ingreso y la estabilidad de las familias.
El también empresario, añadió que de continuar la estrategia actual de la administración federal encabezada por el presidente López Obrador, el país se enfrentará a un escenario negativo sin precedentes principalmente en el cierre de empresas y la pérdida de empleos formales.
Así también, manifestó que en Coparmex también suscribieron el desplegado emitido por el CCE Nacional, al iniciar la semana titulado: ‘Es tiempo de unidad y responsabilidad’, en el que se realiza un reconocimiento a los avances en los programas sociales del Gobierno de México, y se da la bienvenida a algunas de las medidas anunciadas por el titular del Poder Ejecutivo Federal.
Aseguró que al mismo tiempo se da la bienvenida a algunas de las medidas anunciadas por el presidente, como el compromiso de aumentar la inversión pública para generar empleos, la ampliación del programa de créditos de la banca de desarrollo y de las instituciones de vivienda, y la instrucción al Servicio de Administración Tributaria) para apresurar las devoluciones pendientes de IVA a las empresas.
Rivera Barquín, destacó que desafortunadamente, la del ejecutivo federal les parece una respuesta incompleta ante la dimensión de la crisis que se enfrenta, además de que en el anuncio del presidente López Obrador se hizo caso omiso a las propuestas que el Consejo Coordinador Empresarial le realizó los pasados 18 de marzo y 2 de abril, de las cuales aún no hay una respuesta, ni han sido tomadas en cuenta.
Afirmó: “En el Sector Empresarial no pedimos reducción de impuestos, ni privilegios, ni concesiones, porque siempre hemos puesto a los trabajadores, sus familias y al país como nuestra prioridad. Por ello, creemos que la crisis sanitaria y económica nos obliga a unirnos una vez más”.
