De concretarse la desaparición de diversos programas dirigidos a los migrantes como lo ha propuesto el gobierno federal, se reflejará en una mayor falta de atención a este sector que podría repercutir gravemente en la economía de diversas zonas del país, donde ya se ha comenzado a tener una contracción económica, aseguró el ex migrante Edmundo Ramírez Martínez, quien manifestó que al igual que muchas de las personas que salen de sus lugares de origen en busca de mejores oportunidades, no entiende las nuevas políticas para este sector de la población.
Ramírez Martínez, señaló que para el gobierno federal, la comunidad migrante en los Estados Unidos ha dejado de ser una prioridad, por lo que se ha determinado la desaparición de muchos de los programas que en realidad son un complemento de lo que los migrantes hacen para sus lugares de origen al enviar parte del dinero que ganan y que se llaman remesas que a la fecha son el motor que impulsa a las regiones donde llegan estos recursos.
El político de la región del Valle del Mezquital, lamentó que este tipo de trabajo en favor de la comunidad migrante se haya desmantelado pese a que hace muchos años se implementaron y no con tintes partidistas, sino para la atención de estos grupos vulnerables, al afirmar que esta es una lucha de hace mucho tiempo que dejan de funcionar debido a un cambio en la política pública.
De igual manera, el también ex funcionario federal resaltó que, al debilitar los programas se deja en mayor vulnerabilidad a aquellos que viven en los Estados Unidos, en la asesoría a personas condenadas a muerte en prisiones estadounidenses que es otro de los factores que se deben tener en cuenta que son resueltos con los apoyos que se buscan desaparecer para los migrantes.
Al mismo tiempo, recordó que estas son acciones de más de 30 años, además de referir que otro de los programas que desaparecieron es el de 3×1 en donde se apoyaba a los migrantes con proyectos productivos para Hidalgo; estos beneficios sobre todo llegaban a comunidades de los municipios de Ixmiquilpan, la Sierra Gorda y la Otomi-Tepehua entre otras zonas de la entidad que también viven el problema de la migración.
En ese sentido asevero: “No solo es un proyecto productivo para tener un sustento en territorio nacional, también son de índole sociales y participan comunidades en Estados Unidos y los gobiernos federal, estatal y municipal”.
Por último aseguró que haber cancelado este tipo de programas que son de beneficio social ya ha empezado a tener una repercusión en las comunidades donde si bien no se ha parado la economía, si se tiene una contracción de esta, lo que representa que se puede recrudecer la situación de pobreza lo que dejará a estas regiones sin la posibilidad de crecer a un mayor ritmo.
