De acuerdo con datos oficiales, en el municipio de Acaxochitlàn ubicado en la región Otomi-Tepehua, se registra la mayor tasa de fecundidad en adolescentes de 10 a 19 años de edad, con 272 embarazos en el 2017 señalaron integrantes de la organización Servicios de Inclusión Integral (Seiinac).
Al respecto, la directora ejecutiva de esta agrupación civil, dijo que también esa demarcación presenta una tasa de fecundidad de 111.66 por ciento por lo que dijo se deben de buscar alternativas para evitar el embarazo adolescente ya que trae un número importante de problemas tanto para las mujeres como para sus hijos desde los momentos en que las menores se dan cuenta que están embarazadas.
La activista reveló que, de acuerdo con un estudio realizado por esta organización en diversos municipios de la entidad, Hidalgo se encuentra en la media nacional en cuanto a embarazos con 2.26 hijos por mujeres, toda vez que en el 2017 en esta entidad se tuvieron 8 mil 992 nacimientos en mujeres de entre diez y 19 años de edad.
Aseguró “Esto significa que diariamente hubo 24 nacimientos registrados en menores de 20 años. Del total de embarazos apuntó 206 casos fueron en mujeres de diez a 14 años, mientras que ocho mil 878 fueron entre 15 y 19 años”.
De igual manera manifestó que Acaxochitlán se caracteriza por ser el municipio que más nacimientos tiene en mujeres menores de edad, incluso hay casos de niñas de 10 años que han dado a luz por lo que dijo las autoridades deben de emprender políticas públicas que disminuyen estas estadísticas.
Afirmó que a lo anterior se suman en gran medida las condiciones de pobreza que prevalecen en esa región, lo que consideró son un factor que origina que se registren estas tasas de fecundidad a tan corta edad además de que las niñas tampoco tienen oportunidad de tener una educación o contar con posibilidades de desarrollo tanto para ellos como para sus familias.
Avilés Quesada resaltó que, la problemática de embarazos en adolescentes y jóvenes también está en la falta de comunicación poco asertiva que existe en las clínicas de salud, así como de apoyo social a la población y de perspectiva de género que tienen las instituciones en esas zonas además de que también incide los usos y costumbres de la región donde no es mal visto que los menores entre hombres y mujeres se unan en pareja a temprana edad.
