El investigador Francisco Patiño Cardona, afirmó que difiere respecto a versiones oficiales de lo sucedido el pasado viernes en la región de Tlahuelilpan, que ha dejado hasta el momento 98 personas sin vida, señaló que hubo acumulación de vapores de gasolina, además de que para explotar fue necesaria la flama de un encendedor, cerillo o cigarro.
Aseguró que en su calidad de ingeniero químico metalúrgico con doctorado en química por la Universidad de Barcelona, le permiten emitir opiniones técnicas que contribuyan a esclarecer lo sucedido el pasado fin de semana en el que dijo que se registró el incidente más grave hasta el momento en la entidad con un costo de pérdida de vidas, personas lesionadas y desparecidas hasta el momento.
Puntualizó: “En una fuga constante a presión de gasolina que es la de más alto octanaje, libera sus moléculas en forma de vapor, por lo que es casi seguro que la fuga pudo haber iniciado alrededor de las 14:00 horas con una temperatura de al menos 20 grados y terminó aproximadamente a 16, y esa características, hizo que los gases que son más pesados, se depositaron a ras del suelo, donde se acumuló hasta que hubo un posible flamazo que ocasionó la explosión”.
Luego de asegurar que lo instantáneo de la explosión produjo temperaturas superiores a mil 200 grados centígrados, aseveró que en caso de metales como la plata se volatiza y el oro ni siquiera pasa a liquido sino que se convierte en gas, por lo que desafortunadamente las personas que estaban cerca se volatizaron y solamente quedaron cenizas.
De igual manera el investigador, manifestó que ante tales circunstancias, es necesario que las autoridades lleven a fondo las investigaciones y hasta sus últimas consecuencias a fin de que el incidente no quede impune ya que debe haber responsables de esta tragedia y deben ser castigados conforme a derecho.
Mencionó que de acuerdo a una serie de cálculos realizados la explosión del ducto de Tlahuelilpan con una fuga de aproximadamente cien mil litros que soltaron gases, fue el equivalente a 368 mil 421 cartuchos de dinamita, por lo que la explosión genero temperaturas hasta de mil 200 grados centígrados con una onda térmica de mil 500 metros por segundo lo que significa que quienes estaban cerca del chorro, se volatizaron.
Por último precisó que al igual que con la tesis del Fiscal General, de que la del roce de la ropa pudo haber provocado el incidente, el investigador dijo que tampoco está de acuerdo con la cantidad de gasolina derramada debido a las dimensiones de la fuga previo al incidente.
“Solamente tres punto ocho litros al explotar, equivalen a la fuerza de 14 cartuchos de dinamita”.
