Habitantes salieron este domingo a las principales calles de Tula para exigir justicia por el asesinato de un niño de 11 años cuyo cuerpo fue localizado en un terreno baldío en el municipio de Atitalaquia.
De manera pacífica vecinos de los diferentes municipios del Valle del Mezquital marcharon pidiendo paz para la entidad; en lo que va del año más de 50 personas han sido asesinadas en la región sur poniente de Hidalgo.
Los habitantes se concentraron en la pérgola de jardín municipal de Tula donde algunas madres testificaron las irregularidades que presentan las investigaciones para esclarecer los homicidios de sus hijos:
“Me mataron lo que más quería, mi hijo, era un joven trabajador, y los asesinos los tenemos identificados y esta libres”, señaló una de las mujeres.
Con lágrimas en los ojos y exigiendo justicia por la muerte de su hija, una mamá expresa
“Mi hija la mataron, me traen vuelta y vuelta y las autoridades no hacen nada”
“Lo mataron frente a seguridad pública de Tula, el asesino sigue libre, solo lo han llamado como testigo cuando es el asesino”, señaló otra de las madres que han sufrido por la ola de homicidios en esta región.
Ante las irregularidades en el esclarecimiento de los homicidios, los manifestantes hacen un llamado a la población a hacer justicia por su propia mano, “Si las autoridades no son capaces de hacer justicia, entonces nosotros seremos los que haremos justicia por nuestras propias manos, mataremos al que agarremos”; asimismo pidieron a las autoridades pena de muerte para asesinos.
Por otra parte una vecina de la localidad de Progreso de Atotonilco de Tula, municipio donde era originario el menor asesinado, mencionó “El niño no tenía por qué haber sido asesinado, era un niño bueno, yo lo conocí, yo lo trate, a nadie le hacía daño, grábense esas palabras el niño no tenía por qué haber muerto”.
La ola de violencia que se vive en esta entidad ha dejado más de 50 ejecuciones; extraoficialmente se conoce que un 10 por ciento de los homicidios han sido de niños que en su mayoría estaban acompañados por algún familiar cuando fueron asesinados.
