El saqueo desmedido de piedra y grava del río Garcés en Xochiatipàn, que alguna vez fue el más caudaloso de la Huasteca y atractivo turístico, lo mantiene en sus niveles más bajos, a pesar de que quienes hacen la sobreexplotación no cuentan ni siquiera con los
permisos de las dependencias federales.
Al respecto, Valentín Cortez, director de Ecología del municipio, señaló que existe una trituradora que con su operación afecta al río Garcés porque cada día disminuye más el caudal y el nivel del afluente.
Advirtió que como ecología municipal realizaron labores y se pidió la documentación y los permisos de la Semarnat y de la Conagua, sin embargo no cuentan con ellos, a pesar de que desde el 2013 están operando.
Lamentó las acciones, porque con el saqueo de material pétreo se han generado daños importantes al ecosistema. “Vamos a pedir a las dependencias encargadas tomen cartas en el asunto”.
La trituradora que opera ilegalmente cerca del río en la comunidad de Oxeloco y los camiones de volteo, realizan el traslado constante de la piedra de río triturada que es ocupada como material para construcción.
Hace apenas unos meses ambientalistas de la región denunciaron que es imparable el saqueo de material pétreo de los ríos y que el daño ecológico que generan.
Explicó que las piedras tienen una función importante, pues hacen que la corriente del agua no sea tan rápida por el choque natural contra las piedras y raíces de árboles, pero al no estar estas, el agua desciende con mayor rapidez.
