Un grupo de obreros que laboran en empresas instaladas en Atotonilco de Tula y familiares de éstos protestaron en las instalaciones del Palacio Legislativo de San Lázaro, en donde con pancartas y lonas pidieron a los diputados su intervención para que el presidente municipal Julio César Ángeles Mendoza, cese a las acciones de extorsión a las empresas, las negociaciones y cobros indebidos que lleva a cabo en la demarcación.
Los trabajadores y sus consanguíneos señalaron que el munícipe no ha trabajado por la comunidad y al contrario se la ha pasado extorsionando y acosando a las compañías, pidiéndoles dinero o intentándoles cobrar excesivos impuestos, lo que ha generado dijeron, una situación de incertidumbre en la zona, ante los rumores de la salida de las empresas de Atotonilco.
Los manifestantes indicaron que acudieron hasta la Ciudad de México a pedir el apoyo de los legisladores, ya que Julio César Ángeles Mendoza no los atendió en semanas pasadas cuando acudieron al palacio municipal a solicitarle detuviera sus acciones.
“El edil lejos de escucharnos y recibirnos, salió a decirlos que no nos podría atender y que alguien lo haría, sin embargo, nunca fue así; además envió a sus policías municipales a tomarnos fotos y pedirnos nuestros nombres, razón por la que desde esa fecha vivimos con temor a ser amenazados u hostigados, porque esa es la forma de actuar y de gobernar del Presidente”, afirmaron.
Los inconformes explicaron que no buscan un beneficio personal, únicamente piden regrese la estabilidad que el edil ha quebrantado, ya que la salida de las empresas representaría una afectación a sus familias.

