Los usos y costumbres de nueva cuenta se imponen al estado de derecho con la retención de un comerciante que labora frente al mercado municipal de Huejutla, fue llevado por la fuerza al barrio la Ceiba, fue acusado de intento de violación a una adolescente de 16 años de edad.
El panadero de iniciales M.H. fue detenido en la avenida Nuevo León, a un costado del acceso principal a la oficina del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y del Salón de la Unión de Comerciantes, Locatarios y Ambulantes (UCLA) y lo trasladaron hasta dicho barrio.
Las acciones basadas en usos y costumbres, llevaron a los inconformes a solicitar una multa de 200 mil pesos para que el retenido quedara en libertad.
Se conoció que el sujeto en cuestión fue liberado tras realizar el pago de una sanción, sin embargo, la cantidad no se dio a conocer. Hasta el cierre de esta información no había denuncia por ninguna de las partes involucradas.
De nueva cuenta, las multas comunitarias son más efectivas para los pobladores, por lo menos así lo exhiben las cuatro recientes retenciones en este municipio.
