Hasta el momento, solamente 22 delos 84 municipios del estado cuenta con su Atlas de Riesgos, afirmó el subsecretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos Miguel García Conde, quien manifestó que lo anterior constituye una responsabilidad política de los alcaldes, principalmente para los que no cuentan con el documento pese a que son susceptibles a incidentes.
De acuerdo con el funcionario estatal, se desconocen las razones por las que los ediles no han cumplido con las recomendaciones que se han hecho por parte de la dependencia a su cargo y del congreso del estado, además de referir que antes de entrar en funciones a los presidentes municipales se les capacitó respecto a la importancia que representa el contar con dicho Atlas para enfrentar una emergencia.
García Conde, señaló que pese a ello la gran mayoría de ediles ha hecho casi omiso lo cual en caso de una contingencia puede ser calificado como un acto de irresponsabilidad simple y llanamente de índole político, que tiene costo en el momento en que ocurre un desastre y porque lo que se ha visto es que un municipio no opera adecuadamente su sistema de protección civil en atención a la gente.
Luego de señalar que nadie debe esperar a que suceda un incidente que en su mayoría pueden ser de graves consecuencias por la falta de los protocolos, el funcionario recordó que el INEGI cuenta con mucha información de utilidad totalmente gratuita en la que los ediles se pueden allegar para contar con una herramienta que les permita trabajar y no estar de cero para poder enfrentar una emergencia que ponga en riesgo a la población Así también, mencionó que no sólo se trata de contar con los Atlas de riesgo, sino una vez que se tengan hay que utilizarlos y estarlos alimentando de manera frecuente como se hace con el Atlas de riesgo estatal, el cual se alimenta de manera constante y que se hace con las constantes visitas a los municipios.
Cabe mencionar que en la última de las sesiones del mes de octubre en el Congreso del Estado, los legisladores aprobaron la emisión de un exhorto para que aquellas demarcaciones que no cuentan con su Atlas de Riesgos, lo elaboren y aquellos que ya lo tienen lo actualicen con la finalidad de que sea un documento que se encuentre actualizado a las circunstancias sociales y de riesgos potenciales.
