Asegura el subsecretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos Miguel García Conde, que en todo el estado se mantiene la alerta por las lluvias que se han registrado desde del pasado martes principalmente en las regiones de la sierra y huasteca, donde persiste la posibilidad de derrumbes.
El funcionario precisó que las precipitaciones pluviales que se han abatido en gran parte del territorio estatal, y que todavía son parte de la temporada de lluvias, han dejado una fuerte humedad sobre todo en la huasteca donde la acumulación de agua hace necesario que se mantenga una alerta permanente y de vigilancia en los lugares susceptibles a deslaves o derrumbes.
Refirió que la mayoría de los municipios resienten la caída de lluvia, sin embargo por el momento no hay ningún hecho de emergencia, aunque se ha pedido a los conductores extremar las precauciones al salir a carretera al señalar que es en los caminos donde en estas circunstancias se presenta el mayor número de percances.
Añadió que a la zona huasteca ha sido desplazada maquinaria para atender posibles percances y la limpieza de terrenos ante los deslaves, que se han registrado como resultado de la humedad en los suelos, además de mencionar que pese a la capacidad de respuesta de las autoridades para liberar los caminos, es necesario extremar las precauciones.
Abundo que el pronóstico es varios días más de lluvia la cual disminuirá de manera paulatina, toda vez que de manera oficial la temporada de lluvias termina a finales del mes en curso, aunque afirmó que en este tipo de situaciones no hay nada escrito por lo cual la alerta debe ser de carácter permanente.
García Conde, señaló que en la región Huasteca apenas el jueves, en un lapso de tiempo de ocho de la noche a ocho de la mañana se registró un acumulamiento de agua de 101 milímetros, que en otras condiciones no ocasionarían ningún problema, sin embargo con la saturación de humedad si existen algunos riesgos de deslaves.
Cabe recordar que en la cabecera municipal de Huejutla, ha sido necesario suspender las clases en algunos colegios para disminuir el peligro de los menores en su tránsito, ya que afluentes como el río Tahuizan que atraviesa la Ciudad se encuentra a su máxima capacidad, por lo que es una de las regiones monitoreadas de manera permanente.
