Se realizó este fin de semana la tradicional fiesta de espigas que desde hace más de 80 años se celebra en el último sábado del mes de abril en el municipio de Tlaxcoapan.
Los feligreses durante doce horas armaron las monumentales alfombras de aserrín con imágenes religiosas y frases bíblicas, para que pasara la procesión con Jesús Sacramentado.
Desde temprano, el sábado, las calles del centro de la localidad fueron cerradas para que comenzara el armado de los tapetes, simultáneamente se instalaron las portadas; estructuras de casi 200 kilos de peso y más de 5 metros de altura por 7 metros de largo, las cuales se comenzaron a armar desde el mes de febrero.
Esta procesión de espigas, se realizó por primera ocasión en el año de 1925 cuando una sequía que ya había durado varios años azotó esta región, los campos de trigo estaban secos, por lo que los campesinos optaron por orar por la lluvia, sacando en peregrinación al Santísimo, el cual recorrió los campos de trigo de todo el municipio, desde entonces se realiza cada año esta tradicional procesión nocturna.
Por lo que los pobladores en muestra de agradecimiento colocan las alfombras de aserrín, y en las orillas colocan arreglos florales acompañados de espigas de trigo como símbolo de fe y esperanza.
La procesión organizada por la adoración nocturna de la parroquia de San Pedro Apóstol, inspirados por la fe en Jesús Sacramentado, que ese día en un carro arreglado con luces y flores, recorre las principales calles del Municipio, durante su recorrido los feligreses además de los tapetes multicolores colocan en los costados de las calles espiga de trigo, semillas del campo, representaciones de cuadros bíblicos, portadas de trigo, y el sendero es iluminado con fuegos artificiales; que los feligreses ofrecen al creador para pedir la bendición de los campos, familias, cosechas y trabajos.
El recorrido de más de 8 kilómetros de largo culmina con una homilía en punto de la media noche en la comunidad denominada los Tepetates.
