La tarde de este sábado miles de personas rindieron homenaje a Fredy y Alan, los dos jóvenes que perdieron la vida el jueves durante un enfrentamiento entre policías federales, estales y pobladores de Ixmiquilpan.
La invitación a través de redes sociales era abierta, los pobladores rendirían homenaje a las dos jóvenes víctimas luego de que se llevará a cabo una misa, tras el servicio religioso, ambos féretros por su lado fueron traslados hasta el lugar donde el día de la refriega habían sido abatidos. Fredy de 22 años de edad murió de un balazo mientras se manifestaba en la carretera federal México-Laredo; según cuentan los pobladores, los policías ese día iniciaron la agresión.
El cortejo de Fredy, salió de su comunidad Maguey Blanco hacia el lugar del homenaje, afuera de la sede de la policía federal. Durante más de ocho kilómetros mujeres, hombres y niños acompañaron a sus familiares, algunos caminando, otros en camionetas, bicicletas o motocicletas, todos despedían al joven, las abanderas de México ondeaban entre el cortejo. El país por el que Fredy y Alan dijeron, dieron la vida.
Entre música y llanto primero llegó Fredy al lugar donde el día del enfrentamiento murieron. Minutos después llegaría también el féretro de Alan, las coronas y los cohetes avisaban de su arribo.
En el lugar se pidió un minuto de silencio y posteriormente un minuto de aplausos. Una mujer tomo el micrófono y entre gritos de protesta por el embate de la policía, dijo que el pueblo quiere justicia, tras una hora en la que se escucho un !ya basta!, los familiares de las víctima cargaron los féretros para regresar a sus comunidades donde serían sepultados. En Ixmiquilpan hay coraje e indignación, pero aseguran que no cejarán de exigir justicia y que el gobierno revierta el gasolinazo. Al final los asistentes al funeral entonaron el Himno Nacional, Cielito Lindo y el himno Venceremos.
