En Huejutla alrededor de 12 mil familias utilizan en sus domicilios aguas negras, que es distribuida por el organismo operador, debido a que el drenaje de Tehuetlán que se descarga directo al río llega a la fuente que distribuye el agua en esta ciudad Huasteca.
La descarga de aguas negras al río pone en riesgo la salud pública. El problema es que la red de drenaje y la planta de tratamiento de aguas residuales, que demandaron una inversión de 16 millones de pesos, son inoperantes.
Amador Andrade Sánchez, representante de Protección Civil de Tehuetlán refiere que toda la obra es un “elefante blanco”, porque la tubería que colocaron colapsó y ahora resulta que la planta de tratamiento de aguas residuales fue saqueada “¿por quién, quizá los que construyeron la obra puedan saber algo?”.
Indicó que la mayoría de la gente está inconforme porque el olor fétido que emana de las aguas negras es incómodo para todos los pobladores y que el problema se agrava porque a pesar de que tienen una obra de bombeo de agua por más de un millón de pesos desde hace cuatro meses no opera debido a que les cortaron la energía eléctrica.
