Los Toros de Celaya fueron los líderes generales del Torneo Apertura 2016 en el Ascenso MX, además de haber tenido la mejor ofensiva con 36 anotaciones y le mejor defensa con solamente 13 recibidos, lo que da cuenta de la solvencia que tuvieron como equipo y el despliegue de aportaciones individuales, aunque no pudieron trascender en la Liguilla, en la que se encontraron en semifinales con unos Potros de Hierro del Atlante que tenían un ritmo óptimo.
De ese equipo consistente, los Tuzos del Pachuca obtuvieron un par de refuerzos para su media cancha, elementos que además de haber probado su talento, efectividad y compromiso con los colores del Celaya, cumplen también con los parámetros que en materia de negociaciones maneja la escuadra hidalguense, en busca de hacer un buen trato futbolístico y financiero.
Uno de los elementos que causa alta en los Tuzos, en calidad de compra definitiva, es el chileno Sergio Andrés Vergara Sáez, quien ocupó el tercer puesto en la tabla de goleo individual con 11 anotaciones, detrás de Roberto Antonio Nurse y Gustavo Adrián Ramírez de los Mineros de Zacatecas, quienes conquistaron 16 y 12 anotaciones, respectivamente.
Además de sus goles, Vergara Sáez tuvo una labor fundamental en la recuperación y la creatividad en el medio campo de los Toros, por ello futbolista de 22 años de edad y 1.70 metros de estatura, también fue nombrado como mejor jugador del Torneo Apertura 2016 en el Ascenso MX.
El otro refuerzo para el medio campo de los pachuqueños proviene del mismo equipo, que por cierto alguna vez le propinara un tropezón a los Tuzos en su intento por regresar al máximo circuito, es el joven de 18 años de edad Roberto Carlos Alvarado Hernández.
Espigado de 1.72 metros de estatura y 58 kilogramos de peso, Alvarado Hernández es oriundo de Irapuato, Guanajuato, es seleccionado nacional Sub 20 y debutó en el torneo de Copa MX ante Estudiantes Tecos a los 15 años de edad, el 25 de septiembre de 2013.
Los Tuzos necesitan talento en el medio terreno, sin duda la salida de Rodolfo Pizarro a las Chivas Rayadas del Guadalajara deja un hueco complicado de llenar, pero la directiva pachuqueña lo intenta con el sello de la casa, pues recibe buen pago por los elementos que salen y busca invertir lo menos posible en los que entran, fórmula que les ha funcionado gracias a “su buen ojo”.
