Cuando en Costa Rica 2014 la Selección Mexicana de Futbol Sub 17 pasó a cuartos de final y se apuntó como su contrincante a la potencia Japón, había en la víspera del encuentro cierta resignación y el justificante previo y posterior de enfrentar a uno de los grandes del balompié femenino, más aún cuando las niponas se coronaron campeonas.
En la edición 2016 del Mundial en esta categoría, que tiene lugar en Jordania, superar la fase de grupos fue distinto para el Tricolor, pues lo hicieron en primer lugar, con goleadas en sus dos primeros encuentros y un empate con el subcampeón España.
En estas condiciones y sin tener enfrente a un equipo como Japón, la posibilidad de pasar a semifinales parecía más cercana, sin embargo no sucedió, nuevamente el equipo azteca se queda en el camino al perder 2 – 1 contra Venezuela y lo que resta es volver a iniciar el trabajo, ahora con miras a la Copa del Mundo Uruguay 2018.
EL PARTIDO
Apenas se escuchó el silbatazo inicial, el conjunto mexicano demostró que iba por todo, comenzó a acomodarse sobre el terreno de juego y a hacerse del control de la pelota y el manejo del mismo, mientras que, Venezuela también demostraba en todo momento que irían con todo por el resultado.
Conforme avanzaba el cotejo, se hacía de ida y vuelta, ambas escuadras siempre jugaban de una manera muy frontal pero ninguna podía romper el cerco defensivo que el rival les planteaba. El juego estaba muy entretenido pero las llegadas de peligro en las dos porterías eran escasas, no ponían en aprietos a las cancerberas.
La primera jugada peligrosa del cotejo sería para las venezolanas al 31’. La goleadora sudamericana, Deyna Castellanos, recibió una falta a las afueras del área mexicana, la misma futbolista cobró, el balón salió con dirección del ángulo inferior derecho y Miriam Aguirre con un gran lance desvió a tiro de esquina.
México respondió y se fue al frente al 33’. Kimberly Rodríguez, defensora central de las aztecas, remató con la testa en un tiro de esquina, el balón le pegó en el pie a una venezolana y terminó clavándose en la cabaña sudamericana. México tomaba la ventaja.
Poco le duro el gusto a las jóvenes verdes, ya que el empate llegó a los 35’. Deyna Castellanos, un verdadero demonio de la Vinotinto, tomó la esférica en los límites del área por el costado izquierdo, recortó hacía el centro a dos defensoras y sacó derechazo imposible para la portera mexicana.
Sería la misma jugadora venezolana la que anotaría el de la voltereta a los 39’. Deyna Castellanos recibió un balón filtrado a las espaldas de las centrales mexicanas, se quitó a la portera rival y mandó la de gajos al fondo de la cabaña azteca. Era el segundo tanto de Venezuela.
Ya en el complemento, México se fue con todo en la búsqueda del empate, las aztecas estuvieron cerca de conseguir la igualada en los instantes iniciales del segundo tiempo, sin embargo, la mala puntería no permitía que cayera el segundo gol de las verdes.
Christopher Cuellar realizó algunos ajustes en su escuadra, el ingreso de Gabriela Juárez le daba otra dimensión al ataque mexicano, que no encontraba como volver a perforar las redes enemigas, las venezolanas no pasaban del medio campo pero se paraban bien sobre el terreno de juego, evitando los descuidos en la parte baja.
México lo intentaba en todo momento, no caía en la desesperación y buscaba el empate por todos los medios, algo que no se veía muy fácil, ya que todas las venezolanas luchaban por mantener la ventaja en el marcador, en esa dinámica concluyó el tiempo reglamentario, más dos de compensación.
