Entre abucheos de los aficionados que se dieron cita en el Estadio Azteca, la Selección Nacional de Futbol culminó su participación en la cuarta fase de la eliminatoria de la Concacaf rumbo al Mundial de Rusia 2018, para el cual aún falta la prueba final entre los seis clasificados.
Con el empate sin goles, el visitante Honduras consiguió su objetivo, de hecho llegó a territorio azteca con la consigna de no salir goleados eso les bastaba para conseguir el pase a la siguiente ronda y consiguieron más que eso, un marcador que los colocó con ocho puntos en el segundo lugar del grupo uno, para hacer aún más inútil la victoria de 3 – 1 de Canadá sobre El Salvador, pues ambos quedaron eliminados.
La Selección Mexicana no tenía la presión de los puntos, por el contrario contaba con la posibilidad de jugar con soltura, de atreverse, de hacer sentir el respaldo del Estadio Azteca, sin embargo este no llegó, porque los elementos en la cancha no lograron emocionar al respetable.
El primer tiempo resultó muy malo para el conjunto dirigido por Juan Carlos Osorio, pues las llegadas al arco hondureño se podían contar con los dedos de una mano y sobraban, de mediano peligro sólo una, parecía más fácil que la visita inaugurara el marcador, sólo que llegaban poco por estrategia.
Al culminar los primeros 45 minutos por lo menos quedaba la esperanza de que en el complemento se enderezara el barco, que sucediera siquiera lo que pasó en El Salvador, que sin llegar a un desempeño brillante al menos cayeron los goles y se concretó la victoria.
Cierto que en la segunda mitad se mostró un cambio de actitud, pero apenas perceptible y por supuesto nada que pudiera verdaderamente inquietar a un equipo catracho que al contar en mayor medida con su aliado el tiempo y ver los alcances del rival se vio más confiado en la cancha.
No fueron suficientes los movimientos, los regaños, el impulso de la gente, algunos mejor se durmieron, otros salieron temprano del recinto, porque el equipo nacional, con todo y sus jugadores de nóminas altas en prestigiados equipos del orbe no mostraron carácter y no porque en el deporte todas se deban ganar, más si todas las batallas se deben pelear.
Aún así, con una pobre demostración, los aficionados que pagaron su dinero y su desvelo por ver al Tricolor, estaban dispuestos a pasar el trago amargo con un gol de último minuto, que no llegó en el tiro de esquina y entonces se generalizó el grito de desaprobación.
Con todo y el empate, México quedó en primer lugar para el hexagonal con 16 puntos, pues el conjunto de Costa Rica también llegó a esa cifra, pero con ocho goles en su diferencia, por 12 de los mexicanos y en tercer lugar se ubicó el conjunto de Estados Unidos con 13 unidades, 20 goles anotados y solamente tres permitidos.
Los otros tres que llegarán a la contienda definitiva por los boletos mundialistas son los segundos lugares de los tres grupos, el ya mencionado Honduras, Panamá que perdió su último encuentro frente a los ticos y Trinidad y Tobago que terminó con 11 puntos.
