Propone la diputada local Edith Avilés Cano, reformas al código electoral para abatir la violencia política contra las mujeres y con ello emitir un protocolo que establezca acciones urgentes para enfrentar casos de violencia política contra las integrantes de este sector.
A decir de la diputada, la finalidad de poder tipificar y vincular modalidades y medidas, así como la atención de las víctimas de violencia política de género, la diputada local Edith Avilés Cano, propuso ante los integrantes de la diputación permanente emitir un protocolo que establezca acciones urgentes para enfrentar casos de violencia política contra las mujeres.
Afirmó que ante las diferentes situaciones que han tenido que enfrentar las mujeres en su incursión a la vida política, como ocurrió de forma reciente en San Felipe Orizatlán lo que fue motivo de anulación de la elección, es necesario atacar este tipo de situaciones que afectan a las integrantes del sector y a la sociedad en general.
Precisó que con esta herramienta pretende orientar a las instituciones ante situaciones de violencia política contra las mujeres, facilitar la implementación de las obligaciones internacionales, así como dar estricto cumplimiento a la debida diligencia. Trata de responder a la ausencia de un marco normativo integral y de políticas concretas en la materia.
Refirió también que otro de los objetivos de su propuesta es facilitar la identificación de la violencia política contra las mujeres; evitar daños mayores a las víctimas, sus familias y personas cercanas; generar una adecuada coordinación entre las instituciones responsables de hacer frente a casos de violencia política contra las mujeres y servir de guía para atender esta violencia.
Avilés Cano, destacó que la conceptualización de violencia política que se encuentra contenida en la iniciativa presentada ante las Cámaras del Congreso de la Unión ha sido retomada en gran parte en su propuesta, por lo que se propone definir como violencia política: los actos u omisiones por medio de los cuales se presiona, persiga, hostiga, acosa, coacciona, amenaza, incluso, a costa de su vida, a una o a varias mujeres por parte de quien o quienes ejercen algún tipo de poder con el fin de denigrar, menoscabar, limitar, condicionar, excluir, impedir o anular la pretensión legítima de participación en la vida democrática.
Por último manifestó que la violencia política contra las mujeres constituye una forma de discriminación de los espacios de poder y de decisión; fomenta la desigualdad y trasgrede los derechos políticos y civiles.
