
Los hechos iniciaron la mañana de este viernes cuando una niña de 11 años de edad cuidaba un depósito de refrescos, al establecimiento llegó un hombre y saco de entre sus ropas una pistola con la que amagó a la niña, metiéndola en al baño para que no gritará.

La niña avisó a sus vecinos de lo que ocurrió, los cuales se organizaron y con las señas particulares lograron ubicar una casa en donde presuntamente se resguardaba el hombre, al interior se encontraban otras tres personas, las cuales según los vecinos, se dedican al robo en casa habitación y al robo de combustible.
La vivienda fue acordonada por lo pobladores, logrado asegurar en la calle un carro compacto y dos motocicletas de los delincuentes.

Finalmente autoridades locales convencieron a sus vecinos de entregar a los retenidos a la policía investigadora, la cual con ayuda de granaderos ingresaron a la vivienda, encontrando al interior paquetes de mochilas, así como aparatos aparentemente el botín de robos anteriores.

Los uniformados formaron una valla por donde lograron sacar y rescatar a los 4 retenidos, -3 hombres y 1 mujer- al momento del rescate algunos vecinos lanzaron piedras a los presuntos delincuentes, sin darse un altercado con los uniformados.
Las motocicletas, la camioneta y el carro compacto junto con los detenidos fueron puestos a disposición del ministerio público de Tula.
Los pobladores advirtieron que en esta ocasión los delincuentes se salvaron, pero amenazaron que para la próxima se harán justicia por su propia mano.
