La marca de 21 partidos sin derrota en la era de Ricardo Lavolpe pasó a la historia, la nueva página en ese sentido se construye a partir de los 22 a los que llega la Selección Nacional, en el último duelo de la etapa de grupos de la Copa América Centenario, ahora bajo el mando del estratega colombiano Juan Carlos Osorio.
Claro no todo el logro es del técnico cafetalero, pero ahora es quien le ha dado estabilidad al equipo, más allá de los números, en el funcionamiento colectivo y la explotación de las cualidades individuales, para acercarse cada vez más al conjunto sólido y ganador que pretende construirse para representar al balompié azteca.
Con el compromiso claro sobre lo que se necesitaba, el equipo mexicano salió dispuesto a hacer lo necesario para jugar de la forma más cómoda posible la siguiente fase de la competencia, pero Venezuela, rival en turno los sorprendió con gol tempranero, que a diferencia de los uruguayos y jamaicanos, el cuadro azteca si pudo al menos igualar.
EL PARTIDO
Una genialidad de gol de Jesús Manuel Corona a diez menos del final rescató una igualdad que evitaría un posible cruce con Argentina en la siguiente ronda. Con este resultado, lo más seguro es que el conjunto que dirige Juan Carlos Osorio se mida a Chile o Panamá.
Con El Tri jugando de “local” como gran favorito para llevarse el grupo, estaba todo servido para una gran fiesta en el NRG Stadium en Houston. Sin embargo, La Vinotinto no tenía ninguna intención de regalar nada y golpeó al minuto 10 con un golazo de José Velázquez: tiro libre al segundo palo, cabezazo de Christian Santos, y el defensa del Arouca batió a José Corona con una espectacular media tijera.
El gol cayó como balde de agua fría para el combinado azteca, que se volcó en ataque en búsqueda de un empate que se resistía. La principal razón fue la zaga venezolana, siempre bien colocada para evitar la igualdad rival.
Primero una barrida salvadora impidió un gol cantado de Oribe Peralta, y luego el meta Daniel Hernández paró a dos tiempos un par de lanzamientos a quemarropa de los mexicanos.
Finalmente, Corona tomó cartas en el asunto con una gran jugada personal en la que fue dejando rivales en el camino hasta internarse al área y fusilar a Hernández. Golazo y primer lugar para El Tri.
