Los Rayos del Necaxa sólo perdieron tres partidos en la fase clasificatoria del Torneo Clausura 2016 del Ascenso MX y los tres fueron en calidad de visitantes, pues en su casa lograron siete triunfos y un empate, pero además en la Liguilla se destaparon como los mejores fuera de su territorio.
Con el empate sin goles ante los Mineros de Zacatecas ganaron la gran final con global de 2 – 0, para redondear una competencia en la que terminaron en segundo lugar, con una sólida defensa que admitió 12 anotaciones y la segunda mejor ofensiva con 21 goles.
Por este desempeño, los seguidores de los Rayos del Necaxa están optimistas de que podrán regresar al máximo circuito, para conseguirlo deben mantener la tónica de la Liguilla en los 180 minutos que vivirán ante los Bravos de Juárez, campeones del Apertura 2015 y que recibirán en su cancha el duelo de vuelta.
LA FINAL
En el Estadio Victoria se definiría el título del Torneo Clausura 2016 y medio boleto hacia el Máximo Circuito. Los Rayos partían con ventaja de dos goles, luego de hilar un buen partido en casa de los Mineros.
El cuadro de casa arrancó en mejor forma, con buenas incorporaciones al frente por la banda izquierda, donde Luis Gallegos y Rodrigo Prieto tuvieron una buena sociedad. Mineros no se desesperó; aguardó el momento de tener el esférico para empujar con la habilidad de Cristian López y Yamilson Rivera por los costados.
Eventualmente hubo división de fuerzas, se jugaba bien en el terreno de juego, pero sin ejercer un claro dominador. Así llegaba el descanso de medio tiempo; empate sin goles y ventaja global para los anfitriones. Noé Maya inició las hostilidades en el complemento; el mediocampista de los zacatecanos apuntó y mandó un poderoso fogonazo que Yosgart Gutiérrez rechazó con una espectacular atajada.
Mineros presionaba; al 54´ gestaron una clarísima a manos de Roberto Nurse, quien remató de cabeza a quemarropa, tras un buen centro de Cristian López, y el arquero rojiblanco salvó a su equipo a una mano. Sin duda Yosgart Gutiérrez ya era factor con un par de notables intervenciones.
El tiempo era el enemigo número uno de los zacatecanos, que comenzaron a desesperar e hilaron un par de amonestaciones de sus centrales. Por su lado, Necaxa lucía cada vez más confiado y el balón estaba en su poder. Así terminaron las cosas; los Rayos del Necaxa supieron manejar su ventaja y se proclamaron campeones del Torneo Clausura 2016.
