
Al respecto refirió que de forma continua se ha señalado la problemática y el riesgo que representa para los habitantes de la zona de Tula, contar con empresas de alto riesgo, como es la refinería Miguel Hidalgo, pero principalmente por una falta de apertura de los directivos de la empresa, para que la ciudadanía conozca las condiciones de seguridad con que operan.
Luego de lamentar lo sucedido en Veracruz, el activista, dijo que esto debe poner en alerta a las autoridades estatales ya que contar con una refinería significa convivir con empresas de alto riesgo, además de que también hay un riesgo que ha ido a la alza y es el que generan las tomas clandestinas en casi toda la red de ductos de la paraestatal en la entidad.
Manifestó que al parecer Pemex no cuenta con una tecnología adecuada que permita conocer y sobretodo inhibir, el robo de combustible en donde a últimas fechas se ha podido vislumbrar un incremento en este tipo de delitos, lo que también puede generar un desastre para la población.
Añadió que la desincorporación del Instituto politécnico a los trabajos que realizaba con Pemex consideró, fue un grave error ya que no ha permitido que se avance en tecnología y por lo tanto hay una mayor posibilidad de que pudieran presentarse accidentes, ya que al no contar con medidas de detección provoca que sea más vulnerable la planta en el estado.
Finalmente señaló que actualmente se puede hablar de que se ha dado un alejamiento en el objetivo de seguridad que da como resultado que petróleos mexicanos cuente con una tecnología obsoleta lo largo y ocho del país, lo que a la larga se traduce también en una debilidad de la empresa, porque quienes vengan a compartir van hacer empresas que traen procesos de desarrollo tecnológico muy avanzados, lo que se convierte en un riesgo para la población y para la propia empresa al quedar estar en condiciones de desventaja.
