Este fin de semana la Selección Nacional de Judo participa en el Grand Salam de Tokio, Japón, una de las competencias más importantes en el calendario de la Federación Internacional de Judo (FIJ) y que por supuesto da puntos para el ranking global, necesarios para las aspiraciones olímpicas de los participantes.
Será la última participación del año para el combinado nacional y mucho depende de su actuación en tierra del sol naciente para el nivel de presión que tendrán en los primeros meses de 2016, en que terminarán de definirse los puestos para los Juegos Olímpicos de Río.
Parte fundamental de esta selección son los hidalguenses Nabor Castillo Pérez, quien ya tiene la experiencia de Juegos Olímpicos en Londres 2012 y Luz María Olvera Suárez, de amplia trayectoria con la representación azteca, precedida de múltiples medallas para la entidad en competencias nacionales.
Lamentablemente para los combatientes hidalguenses, ambos cayeron en sus combates iniciales y por supuesto quedaron al margen de luchar por las preseas en sus respectivas categorías, sin embargo mantienen la expectativa de escribir una mejor historia el próximo año.
Nabor Castillo pasó de bye la primera ronda y enseguida se enfrentó al brasileño Eric Katabatake, uno de sus principales rivales en el continente y contra quien perdió, aunque de poco le duró el gusto al carioca, pues en su siguiente compromiso perdió frente al ruso Beslan Mudranov.
Por su parte Luz Olvera en la categoría de menos 52 kilogramos se impuso al iniciar a María García de República Dominicana, pero en su segundo combate se midió a una de las anfitrionas japonesas, Misato Nakamura, quien logró meterse al cuadro de medallas.
Para la representación mexicana aún hay camino por recorrer y por supuesto una de las cartas fuertes se jugará hasta el final, el próximo domingo cuando entren en acción las competidoras de más de78 kilogramos, división en la que participará la chihuahuense Vanessa Zambotti que en autómatico está instalada en la segunda ronda, en la que espera rival del duelo entre Larisa Ceric de Bosnia – Herzegovina y la japonesa Wakaba Tomita.
