Nada más difícil para un universitario que el levantarse temprano una mañana de domingo; pero nada más fuerte que el compromiso con el deporte y con uno mismo, así se demostró en la onceava edición de la Feria Universitaria del Libro, celebrada el día de ayer.
Más de 10 mil participantes; entre estudiantes, adultos, niños y personas de la tercera edad; llegaron a las afueras de la Preparatoria Uno de la ciudad para que en punto de las 08:00 horas, el ímpetu llevara a estos corredores a cruzar la meta; ubicada en el Polideportivo Carlos Baltimori.
Comenzando con un recorrido por las calles de Revolución, los participantes encontraban puntos de hidratación; ubicados alrededor del circuito, para continuar con su meta; para muchos obtener una de las 3 mil medallas conmemorativas, para algunos, por el mero hecho de terminar los siete kilómetros de la misma.
Pasando por Madero, los participantes rodearon las instalaciones del Consejo Universitario y la Radio Universidad; algunos prefirieron acortar el paso tomando atajos mientras los más valientes corrieron cada centímetro del circuito sin detenerse.
El cansancio tuvo su clímax en el Distribuidor Bicentenario, donde la subida frenó a muchos que prefirieron alentar el paso que ser presas del cansancio más adelante; sin embargo, a la bajada del mismo el ímpetu volvió más fuerte que nunca, solo unos pasos más.
La entrada a las instalaciones de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo fue un refrescante alivio para la mayoría; pues la meta estaba a tan solo unos metros, y mientras algunas personas seguían acortando camino, la gran mayoría de los corredores continúo sudando hasta llegar a la meta.
Y al cruzarla; no quedaba más que celebrar, el grito de victoria, el descanso merecido, la famosa “selfie” para redes sociales; y una sonrisa muy grande en el rostro de los más de 10 mil asistentes a esta onceava carrera de la Feria Universitaria del Libro.
Con este ya tradicional evento deportivo, la FUL llama la atención de universitarios y público en general contando con conciertos, conferencias, pláticas culturales y un sinfín de letras; sin embargo, este domingo también estuvo presente de forma estelar el deporte, igualmente necesario para la sana convivencia de la comunidad universitaria.
