Además de lo que representarían nueve unidades en el arranque del Torneo Apertura 2015, ganarle al América es siempre un aliciente para el resto de los equipos de la Liga MX, por supuesto lo es también para los Tuzos del Pachuca, que mañana serán anfitriones de la escuadra capitalina.
Reza el refrán popular que “no se vale hacer leña del árbol caído”, pero pese a la sabiduría que encierra, no aplica en el futbol, cuando la mala racha de un equipo es un momento oportuno para que otro prolongue su serie ganadora y es el caso del conjunto hidalguense.
Los pupilos de Diego Alonso saben que con el orgullo americanista herido se puede alargar su racha perdedora, lo que hace más atractiva la posibilidad de vencerlos, pues, propiciarían que uno de los equipos con mayor afición, pero también el más odiado en el balompié azteca, se quedara en el fondo de la tabla general.
Mañana a partir de las 20:06 horas los Tuzos podrán demostrar que tan en serio va su recuperación y la posibilidad de alcanzar sus objetivos en este torneo, con la colaboración de los refuerzos que ya han demostrado su valía o bien puede ser el despertar de las Águilas, que tienen el incentivo reciente del triunfo en la Concachampions.
Los Tuzos iniciaron la campaña con dos victorias, la última vez que ganaron sus tres primeros juegos fue en el Apertura 2009, en ese torneo no clasificaron a la Liguilla. Pachuca ganó tres de los últimos cinco partidos contra América en la Liga MX (un empate y un descalabro).
Las Águilas comenzaron con dos descalabros, solo una vez en la historia arrancaron con tres derrotas, en la campaña 1950-51, en ese torneo terminaron en el antepenúltimo lugar. América no gana en Pachuca desde el Apertura 2013. Tiene marca negativa visitando a los Tuzos: nueve ganados, 14 perdidos y siete empates.
Novilleros de la entidad en el serial “Descubriendo un torero”
Actividad hidalguense en los ruedos este fin de semana
En la jornada taurina de este fin de semana destaca para la entidad la presencia de los Forcados Hidalguenses en la Plaza de Toros México, mientras que en Tulancingo aumenta el nivel dentro de las actividades charras enmarcadas en su tradicional feria anual.
TAURINOS HIDALGUENSES BRILLAN FUERA
Durante la sexta novillada de la Temporada Chica, este domingo a partir de las 16:30 horas, con ejemplares de la ganadería De Guadiana, se presentarán los Forcados Hidalguenses, grupo que se ha ganado a pulso un lugar en la escena nacional y por supuesto el derecho a pisar los mejores escenarios del país.
El cartel en el que se presentarán los hidalguenses está anunciado con el rejoneador Sebastián Torre, además a pie actuarán Juan Viriato, Pérez de Paulova, Emiliano Villafuerte, Héctor de Ávila y Marlene Cabrera, para lidiar un encierro De Guadiana.
Pero no sólo este grupo brillará por la fiesta brava este fin de semana, pues también un par de novilleros locales harán presencia en escenarios nacionales, dentro del serial “Descubriendo un torero”, que en su segunda edición tendrá actividad en cuatro escenarios en un par de días.
En uno de ellos, en Torreón, Coahuila, el pachuqueño Pablo Vite se presentará junto André Lagravere y José María Hermosillo, el próximo domingo, mientras que mañana en la Plaza arroyo de la capital del país actuará el oriundo de Apan, carlos Martell, quien despachará al lado de los novilleros José Zavala, Rodrigo Sebastián y Fermín de la Cruz.
SUBE EL NIVEL CHARRO EN TULANCINGO
Por el renombre de sus protagonistas, mañana tendrá lugar la charreada más atractiva del torneo que se ha desarrollado en el marco de la Feria de Nuestra Señora de Los Ángeles en el municipio de Tulancingo, donde los participantes hasta el momento ya han regalado espectaculares actuaciones.
En el encuentro de mañana a mediodía se tiene programada la actuación de Rancho La Biznaga del Estado de México, Rancho Guadalupe de Nuevo León y los veracruzanos Rancho El 50 y el 50 Tradicional, cada uno por separado daría realce a un programa, sin embargo estarán juntos y a partir de las 15:30 horas rematarán Real del Monte, dorados de Oaxtepec de Morelos y La Guadalupana de Atotonilco.
