Los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León tendrán la próxima semana 90 minutos para definir si son capaces de inscribir su nombre en la historia como primeros campeones mexicanos de la Copa Libertadores, título que comprometieron en el partido de ida.
El planteamiento para la primera parte de la gran final era que los felinos pudieran obtener una ventaja clara, de dos goles o más, para poder manejar el encuentro de vuelta en territorio del argentino River Plate, sin embargo no tuvieron la contundencia para lograrlo.
Cabe señalar que los sudamericanos supieron defenderse, sobre todo en los minutos finales del encuentro en que claramente mostraron que el empate sin goles les caía bien, pero aún así el conjunto norteño generó oportunidades muy claras que no concretaron y el trabajo de los próximos días para el cuerpo técnico será que éstas no pesen, le den vuelta a la página y efectivamente partan de cero para buscar el cetro continental.
EL PARTIDO
Los Tigres tuvieron más tiempo la posesión de la pelota. Fueron constantes y en el minuto 18 llevaron la pelota al travesaño de los argentinos, tras un centro de Jürgen Damm que desviado por la zaga se estrelló en el palo que defendía Marcelo Barovero.
Los felinos volvieron a tocar a la puerta con un cabezazo de Rafael Sobis tras centro desde la derecha, el remate fue directo a las manos del portero que esperaba sobre la línea. Llamaban a la puerta los felinos.
River no fue peligroso al ataque salvo por algunos servicios pasados, pero en la recuperación fue acertado y certero. Era una final jugada centímetro a centímetro.
Para el segundo tiempo, Damm tuvo la más clara, recibió un pase de Jesús Dueñas, se metió al área y sacó al portero, cuando pudo rematar no lo hizo, siguió conduciendo y cuando mandó hacia el marco la zaga detuvo.
Tigres ni pudo abrir la férrea marca de los argentinos que se plantaron con personalidad. Todo se definirá en Buenos Aires
TOLUCA GOLEÓ EN LA COPA
Entre los resultados más sobresaliente de la jornada en la Copa MX, está la goleada de 4 – 2 que le impusieron los Rojos del Toluca a los Rayos del Necaxa y por supuesto la victoria de visitante, por la mínima diferencia, de la Máquina Cementera de la Cruz Azul sobre los Venados de Mérida.
