
Al respecto, José Vergara Vergara, director del Cecultah, dio a conocer los pormenores del proyecto que actualmente se desarrolla en el Centro Cultural del Ferrocarril, con la finalidad de volverlo un espacio más digno y funcional sin quitarle su vocación histórica.
Refirió que se trabaja en la rehabilitación del espacio, donde se hará una serie de adaptaciones para contar con un auditorio en lo que fueron las antiguas bodegas, una cabina de proyecciones, un salón de usos múltiples, recuperación de vías y durmientes, construcción de área para sanitarios y más, con una inversión de 22 millones de pesos.
“De lo que se trata es que el visitante del espacio encuentre una estación de ferrocarril, pero con más funcionalidad y comodidad para las actividades culturales”, aseguró Vergara.

“A través de una investigación que se hizo sobre el recinto, se localizaron dos fotografías donde se ven que eran techos a dos aguas con una lumbrera en la parte superior, entonces ese va a ser el aspecto que tendrá al final del trabajo de restauración.”
Se trata de un proyecto emprendido por el Cecultah, y lo realiza un doctor en arquitectura con especialidad en restauración, lo cual es parte de los requisitos que pide el Instituto Nacional de Antropología e Historia. “No podíamos emprender esta obra sin contar con la autorización del INAH, y también del Museo Nacional de Ferrocarriles Mexicanos. El propósito es recuperar el espacio –en la medida de lo posible– en su apariencia original.”
En lo que fueron los antiguos andenes, se trabaja en la consolidación del muro original, que se cree es de finales del siglo 19. Se está limpiando y se restituyen aplanados que estaban en malas condiciones; además se aplicará una junta para que la humedad no cause más afectaciones. Informó también que, anteriormente, esta área tenía una lámina de asbesto, material de construcción ya no permitido, por lo cual se retirará del lugar y se va a restituir con lámina canalada similar a la que cubre actualmente el edificio.
Referente la construcción de la estación, la sala de espera se va a recuperar en sus dimensiones originales, y dado que se ocupaba como un espacio para representaciones teatrales, para no perder esa vocación fue que se decidió adaptar las bodegas como un auditorio con dotación de butacas para 120 personas, además de una zona de baños y otra de camerinos, y un anteforo que permitirá diversas representaciones. “Lo que no tendrá es un tramoya muy alta porque no podemos desvirtuar el espacio.”
Los baños, que actualmente funcionan tras la sala de espera, fueron adaptados cuando en terreno estaba a cargo de Ferrocarriles Nacionales. Para comodidad de quienes asisten a los eventos organizados por el consejo, se construirá un módulo de baños, además de una caseta de vigilancia.
Los accesos también se acondicionarán para hacerlos más cómodos, tanto el que actualmente está en uso como el terreno anexo, el cual también fue adquirido por el gobierno del estado a través del Cecultah, predio que se adaptará para convertirlo en un estacionamiento, y con esto ya no usar el espacio de la estación para tal fin. Con la suma de ambos terrenos, en total son 20 mil metros cuadrados.
“En esta primera etapa del proyecto también se plantea la instalación de una sala de exposición en la que se mostrará la historia del ferrocarril. La sala de espera se convertirá en un espacio de exposición permanente, además de un salón de usos múltiples para exposiciones temporales. Asimismo, se rescatan las vías, tanto los rieles como los durmientes, algunos de los cuales están dañados en su totalidad por haber permanecido enterrados durante muchos años. En total son cinco tramos de vías que se van a trabajar, para restituir el material, óptimo para la conservación, que es una grava gruesa que permite la filtración del agua de modo que no se conserve la humedad.”
