La parte más emocionante de una campaña en el futbol mexicano es el torneo de Clausura, por las definiciones que implica y en el caso del circuito Ascenso MX, la lucha por alcanzar la elite hacia la cual ya dio un paso adelante el conjunto de los Rayos del Necaxa.
Esta semana también se pone en marcha el Clausura 2015 para la antesala del máximo circuito, 14 equipos que luchan por los máximos honores, sólo la mitad tiene los argumentos en sus respectivas organizaciones para lograrlo, aunque por supuesto no se descartan las sorpresas.
Sin duda uno de los mejor respaldados son nada menos que los actuales campeones Rayos del Necaxa, que se alzaron con el triunfo pese a que en la fase regular de la competencia tuvieron fuertes altibajos e incluso llegaron a estar fuera de la zona de calificación.
Pero el impulso que da el triunfo es poderoso, así que los necaxistas parten con el objetivo de ser bicampeones para obtener el pase directo de regreso a Primera, aunque por supuesto tendrán seria oposición de equipos que ya aprendieron su lección de cómo jugar las finales y que no basta con mantener un buen paso durante la etapa clasificatoria.
Uno de sus conjuntos es el de Mineros de Zacatecas, del Grupo Pachuca, que tiene las individualidades y el juego de conjunto como para dar la batalla en la parte alta de la tabla desde el principio del torneo, tal y como lo hicieron en el anterior.
En el Apertura 2014, la lucha de Mineros fue contra los Coras de Tepic, equipo de la organización de las Chivas que se mantuvo casi toda la competencia en el primer lugar, aunque les falto dar el último paso. Ampliamente apoyados por un público ávido de tener un equipo en Primera, los nayaritas sin duda serán protagonistas de la contienda que está por iniciarse.
Otros que tienen posibilidades de pelear en los primeros puestos y conseguir su pase a la fiesta en busca de la serie por el ascenso, son los Potros de Hierro del Atlante, recién descendidos; los Correcaminos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas que constantemente llegan a los duelos decisivos pero pierden aire a la hora buena, así como los Lobos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y los Alebrijes de Oaxaca.
En el otro lado de la moneda están los equipos guanajuatenses, los Freseros del Irapuato y Toros Celaya, que están en el fondo de la tabla de cocientes, por lo que su mayor reto será conservar la categoría, para luego volver a soñar con los tiempos en que se cubrieron de gloria.
