Aunque esta ocasión los Tuzos del Pachuca tienen un punto más respecto a la misma altura del torneo anterior y esta vez están dentro de la zona de calificación y sólo dependen de sí mismos para quedarse, el hecho es que el optimismo de semanas atrás se ha esfumado y hoy los aficionados ven nuevamente con angustia la última fecha de la fase regular en el Apertura 2014.
La derrota de los Tuzos, 2 – 1 en su visita contra Santos Laguna, prende nuevamente los focos amarillos en el campamento del cuadro hidalguense, donde ya no caben las lamentaciones por lo que se ha dejado de hacer, sólo quedan 90 minutos por delante para lograr el objetivo.
Tampoco cabe ya el reproche por el gol no marcado en el Territorio Santos, incluso la directiva y la propia Liga en consecuencia se apuraron para aclarar la presunta amenaza de Andrés Fassi contra el árbitro Fernando Guerrero, ambos dicen que no fue tal y se trató sólo de una expresión.
No hay tiempo para distracciones de ningún tipo, el partido más importante es el que sigue contra los Tiburones Rojos del Veracruz, el cual tendrán casi dos semanas para preparar y que deberán ganar para que nadie les pueda quitar el puesto en Liguilla.
Por los pronto los Tuzos salieron de la jornada 16 con 22 puntos, que implican una productividad del 45 por ciento y ya no podrán alcanzar siquiera la medianía, pero aún así tendrían boleto si consiguen el 49 por ciento de rendimiento.
Su diferencia de goleo todavía está en números negros con 19 marcados por 18 recibidos, con lo que están por debajo de la media tabla tanto en ofensiva como en defensiva. A pesar de lo poco alentador de estos números, el más importante para la escuadra dirigida por Enrique Meza es el tres, de los puntos que estarán en juego en el Estadio Hidalgo, donde con todo y un rival débil, la presión será muy fuerte.
